Quinto bueno para Serena

La estadounidense exhibe un gran tenis y conquista Torneo de Wimbledon... por partida doble
Quinto bueno para Serena
Serena Williams, feliz tras coronarse en Wimbledon.
Foto: AP

WIMBLEDON, Inglaterra (AP).- Serena Williams conquistó ayer su quinto título de Wimbledon al vencer en la final 6-1, 5-7, 6-2 a la polaca Agnieszka Radwanska.

La estadounidense de 30 años levantó su 14to trofeo de Grand Slam y primero desde que se impuso hace dos años en el All England Club.

Williams ganó el encuentro con un winner de revés, y de inmediato cayó de espaldas al césped.

Luego se levantó con una enorme sonrisa en el rostro, mientras su hermana mayor Venus -que también ganó Wimbledon en cinco ocasiones- aplaudía con el resto del público.

“Es indescriptible, casi no llego aquí”, dijo Williams, quien batalló con diversos problemas de salud desde que ganó Wimbledon en 2010.

“Como saben, hace unos años estaba en el hospital, y ahora estoy aquí de nuevo. Valió la pena, y estoy muy contenta”, expresó.

La norteamericana estrechó la mano de Radwanska y subió al palco de su familia, donde abrazó a su padre, su madre, su hermana y otros allegados.

Williams dominó a su antojo el primer set, en el que ganó los cinco primeros games gracias a su potente saque y magnífica derecha.

Radwanska, que disputó su primera final de Grand Slam, se recuperó en el segundo a pesar de batallar con una enfermedad respiratoria que le provocó ataques de tos, pero Williams recuperó el control en el tercero y le robó el saque dos veces.

El partido se disputó con el techo abierto en la Cancha Central, y fue interrumpido brevemente por la lluvia después del final del primer set.

Cinco horas después, Serena jugó la final de dobles junto con su hermana Venus… y la ganaron tras vencer por 7-5 y 6-4 a la pareja checa conformada por Andrea Hlavackova y Lucie Hradecka en la final de dobles de mujeres.

Hace poco más de un mes, mucho daban por acabada a Williams después que fue eliminada en la primera ronda del Abierto de Francia.

Pero en Wimbledon exhibió el tenis que la convirtió en una de las mejores jugadoras en la historia.

Williams rompió el récord de ases de Wimbledon dos veces, al lograr 23 en la tercera ronda ante Zheng Jie, y 24 en las semifinales contra Victoria Azarenka.

En la final sumó 17 y terminó con un total de 102, una nueva marca para el torneo.

Poco después de ganar Wimbledon en 2010, Williams se cortó los pies al pisar vidrios en un restaurante, lo que le ocasionó varios problemas de salud, incluyendo una hospitalización por coágulos de sangre en los pulmones.

Williams es la primera mujer de al menos 30 años que gana Wimbledon desde Martina Navratilova, quien lo consiguió en 1990 cuando tenía 33.