Esperan justicia en caso de Anastasio

Inician testimonios ante Gran Jurado.

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Esperan justicia en caso de Anastasio
María Pugo, viuda de la víctima, espera un juicio justo.
Foto: Archivo

SAN DIEGO.- Un hombre que vio cómo un inmigrante ilegal de México recibía disparos de una pistola paralizante por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza, dijo que había dado testimonio el jueves ante un gran jurado federal, convocado al parecer ya que los fiscales están considerando presentar cargos penales por la muerte del inmigrante luego de más de dos años de silencio en este caso cargado de connotaciones políticas.

Humberto Navarrete informó que había dado testimonio durante unos 90 minutos en un tribunal de San Diego y afirmó ante el gran jurado que pensaba que las medidas de las autoridades de la frontera habían sido excesivas. El gran jurado cuestionó a Navarrete sobre lo que vio y se mostró un video borroso que grabó con su teléfono celular.

El video de Navarrete, que se divulgó inmediatamente después del incidente ocurrido en mayo de 2010 en el puerto de entrada de San Ysidro, en San Diego, grabó la voz del hombre que se cree que es Anastasio Hernández pidiendo ayuda, así como también la voz de los transeúntes que le pedían a los agentes de la frontera que lo dejaran en paz.

“Estaba tendido boca abajo en el suelo, rodeado de agentes”, dijo Navarrete, de 26 años y residente de San Diego, en su testimonio ante el gran jurado.

La oficina de derechos civiles del Departamento de Justicia ha estado presentando pruebas ante el gran jurado por la muerte de Hernández, informó Eugene Iredale, abogado de la familia.

Otra persona allegada a la familia Hernández señaló que también prestará su testimonio el hombre que se encontraba con Navarrete esa noche. Esa persona, que habló directamente con el testigo, solicitó mantenerse en el anonimato ya que los procedimientos del gran jurado deben ser secretos.

Mitchell Rivard, portavoz del Departamento de Justicia, señaló que el caso continúa bajo investigación y se negó a hacer más comentarios.

Los agentes usaron una pistola paralizante para dispararle a Hernández, de 42 años, en el ajetreado cruce fronterizo, mientras lo regresaban a Tijuana, México. El presidente mexicano Felipe Calderón se unió a los críticos que se quejaron del uso de fuerza excesiva por parte de los agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza ninguno de los cuales han sido identificados públicamente.

La autopsia realizada por la oficina del forense del Condado San Diego determinó que Hernández murió de un ataque al corazón, enumerando una afección cardiaca y uso de metanfetaminas como factores contribuyentes. La autopsia indicó que Hernández quedó en estado inconsciente poco después de recibir los disparos de la pistola paralizante, que al parecer fueron tres o cuatro.

El informe del forense, que cita al detective de la policía de San Diego, señala que Hernández se mostraba “agitado y buscaba la confrontación” después de haber sido detenido por los agentes de la Patrulla Fronteriza al cruzar ilegalmente la frontera y se volvió “violento repentinamente” cuando se le quitaron las esposas en el cruce fronterizo.

No queda claro si las pruebas presentadas ante el gran jurado conllevarán a presentar cargos penales o quién es el blanco de esta investigación. De todas maneras, la convocación de un gran jurado sugiere que el gobierno está interesado en presentar cargos.

“Cuando un fiscal examina un caso, puede determinar que no se cometió ningún delito, cerrar el caso y seguir adelante. Eso obviamente no es lo que pasó en este caso”, señaló Peter Núñez, ex procurador federal en San Diego, que no tiene participación alguna en este caso. “El hecho de que haya un gran jurado significa que ha pasado al siguiente nivel, por así decirlo”.

Núñez advirtió que los fiscales podrían haber determinado que no había pruebas suficientes para justificar los cargos, pero que de todas formas buscaron cubrirse políticamente con un gran jurado.

“Este caso está rodeado de mucha publicidad”, dijo. “Podemos verlo cuando el fiscal dice, ‘No hay pruebas suficientes para justificar cargos penales… Voy a presentar el caso ante un gran jurado, con la idea de que el gran jurado pueda decidir no realizar la acusación. Los fiscales se protegen de las críticas hasta cierto grado”.

La viuda de Hernández recibió con agrado las noticias sobre la investigación del gran jurado. “Hemos esperado más de dos años. Creo que este es un paso hacia la justicia”, dijo María Pugo, de 41 años, en una conferencia de prensa celebrada ayer con activistas inmigrantes que también celebraron la medida y dijeron que esperaban una acusación.

La investigación generó más escrutinio y críticas renovadas hace menos de tres meses, cuando se transmitió otro video en PBS en el que supuestamente mostraba cómo Hernández recibía disparos de la pistola paralizante mientras se encontraba tendido en el suelo, rodeado de una docena de agentes aproximadamente.