Victoria de la politiquería

Bloqueo de ayuda a pequeños negocios en el Senado daña la creación de empleos

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Victoria de la politiquería

Existe una coincidencia general que hoy es necesario ayudar al sector de la pequeña empresa para crear empleos. Sin embargo, los hechos borran las palabras y la estrategias electoralistas predominan en el Congreso por sobre la formulación de un política pública que ayude a salir al país de las dificultades económicas.

Este es el caso de unas propuestas impulsadas por los Demócratas del Senado para dar recortes de impuestos a los pequeños, que fueron derrotadas parlamentariamente por los republicanos.

Primero, una enmienda que extendía una serie de deducciones impositivas, incluso para gastos de inversiones de capital, perdió 57-41 y el proyecto final que daba un crédito impositivo de 10% a las empresas que contrataran personal e hicieran inversiones de capital fue 53-44. En ambos casos hubieron legisladores republicanos que votaron por estas medidas, dándole una mayoría de votos a favor de ellas. Pero la maniobra parlamentaria del liderazgo de la oposición obligó a la obtención de 60 votos para poder pasar el proyecto de ley.

Uno pensaría que los recortes de impuestos al sector privado es un tema de mucho interés para los republicanos, pero no así en la encarnizada campaña electoral de este año.

Para los republicanos es impensable la posibilidad de darle una victoria al presidente Obama que pueda beneficiarlo. Incluso a costa de la ayuda a la pequeña empresa.

Para ser justos hay que reconocer que también fue rechazada en la misma sesión una propuesta republicana para recortar 20% los impuestos a los pequeños negocios. Aunque esta medida, aprobada con anterioridad por la Cámara de Representantes, era tan extremista que hasta casi la mitad de la bancada republicana -excepto su liderazgo- votó por dejarla de lado.

Es imposible extraer la politiquería de la legislatura durante un año de elecciones presidenciales, pero el alto desempleo exige que el Congreso asuma un liderazgo que ponga el interés de los estadounidenses por sobre la inmediatez electoralista. El país exige acciones positivas y no apuestas para ganar del deterioro económico a costa de los desempleados.