Cuidado con lo que firmas en el hospital

Los daños punitivos o económicos en los casos de negligencia médica permanecen sin límite en California.

Paul M., un hombre de 50 años, casado y con hijos, fue al hospital para una cirugía en la que le removerían piedras de la vesícula. Durante el procedimiento, el anestesiólogo cometió un error que degeneró en un coma y posteriormente en daño permanente.

El hombre actualmente vive en una casa de convalecencia y requiere asistencia de un tubo para respirar y comer.

Antes de ser admitido, Paul M. firmó la forma de condiciones de admisión (COA), la cual establece que el anestesiólogo era un contratista independiente y no un empleado del hospital.

La familia de Paul buscó asesoría legal, pero el primer abogado que llevó el caso aceptó la forma COA y no demandó al hospital, solamente al anestesiólogo y estuvo a punto de firmar un acuerdo extrajudicial con una compensación de un millón de dólares, aun cuando Paul quedó incapacitado de por vida.

Paul no es el nombre verdadero del paciente. La confidencialidad abogado-paciente no permite revelar su verdadera identidad, ni su familia estuvo disponible para entrevista.

Pero Phil Michels, abogado especialista en casos de negligencia médica de la firma legal Michels & Watkins, quien retomó el caso y demandó al hospital pese a la forma COA, quiso utilizar este ejemplo para exponer el potencial peligro para los pacientes que representa la información que los hospitales presentan en letras pequeñas.

De hecho, como explica Michels, “no todas las víctimas o sus familiares pueden llegar siquiera a presentar un caso en corte para demandar justicia”.

“Los hospitales están requiriendo a los pacientes que firmen –como parte de su formulario de ingreso- un par de secciones que podrían resultar muy peligrosas si las cosas no salen bien por alguna falla médica que cause lesión o daño permanente: la renuncia al derecho a presentar su caso en corte y que éste sea escuchado por un juez y un jurado; la otra, aceptar que los médicos que los atienden son contratistas independientes que realizan su trabajo en el hospital”, señala Michels.

El problema es que los pacientes firman sin entender que, de convertirse en víctimas de negligencia médica, están aceptando llevar el caso a ‘la cancha de los médicos y los hospitales’ para resolverlo.

¿Tiene opción el paciente? Sí, dice Michels, “solo debe de tachar con una cruz o una raya la sección donde el hospital explica que el caso de negligencia irá a arbitraje, no pueden negarle le servicio por eso”.

“Cuando un paciente o su familia trata de buscar compensación por negligencia médica se encuentra con que no puede ir a una corte, sino que su caso se tiene que resolver a través de arbitraje, lo cual casi siempre favorece a los médicos y hospitales”, indica el abogado Steve Stevens, también especialista en casos de negligencia médica, lo cual significa que el paciente es responsable de los gastos legales que pueden llegar a ascender hasta más de $50,000, comparado con los $200 por día que cobraría un tribunal por el mismo caso. Pero, además, si se gana el caso en corte el demandante puede reclamar gastos legales, mientras que en arbitraje no.

Por ejemplo, los casos que involucran lesiones cerebrales a menores durante su nacimiento, los cuales figuran entre los más comunes de negligencia médica, por ejemplo, requieren siempre expertos en obstetricia, perinatología, neonatología, enfermería, neuroradiología, rehabilitación, planificación de cuidado de por vida y pérdidas económicas.

Es por eso que, según Michels, generalmente los abogados no están dispuestos a tomar un caso de negligencia médica en el que el paciente firmó el acuerdo previo con el hospital de resolverlo a través de arbitraje.

Esto es, dice Michels, porque la Ley de Reforma de Compensación de Lesiones Médicas (MICRA) que data desde 1975, limita la cantidad que puede recibir una víctima de negligencia médica a $250,000.

Los casos legales por negligencia médica figuran entre los más costosos, porque para probar el daño de la víctima o la responsabilidad del profesional médico se requiere contratar los servicios de expertos en el campo médico y su pago puede exceder los $200,000 antes de llegar a juicio y la mayoría de las veces es el abogado quien tiene que desembolsar estos costos iniciales, pero lo hace solo cuando sabe que puede probar el caso en corte y el riesgo de perderlo es mínimo. “Después de los gastos legales es poco o nada lo que le queda a la víctima”, dice Michels.

Los daños punitivos o económicos en los casos de negligencia médica permanecen sin límite en California.

La Asociación de Hospitales de California no comentó al respecto.Los defensores de la ley MICRA dicen que esta ayuda a los proveedores de cuidado médico a contener los costos incrementa el acceso al cuidado de salud; pero los abogados y los defensores de los consumidores sostienen que el límite es injusto para las víctimas quienes, en muchos de los casos sufren daños físicos o emocionales de por vida.

El hecho de que los médicos operen como contratistas independientes provee una protección legal adicional a los nosocomios. Cada año unas 225,000 personas mueren en Estados Unidos por negligencia médica en hospitales y muchos más resultan con daños físicos en casos que involucran a doctores, enfermeras, anestesiólogos y otro personal médico.

Los proveedores de cuidado de la salud sostienen que la ley MICRA será más relevante cuando entre en vigor la nueva Ley federal de Reforma de Salud, porque más pacientes estarán entrando al sistema de cuidado médico a través de las ya congestionadas salas de emergencia de los hospitales o las clínicas comunitarias, que no cuentan con los recursos para enfrentar la carga financiera que representan las demandas por negligencia médica.

Se estima que anualmente el costo de responsabilidad médica alcanza los $55,600 millones, de acuerdo con un estudio reciente realizado en la Universidad de Harvard.

La Asociación Médica de California, la cual respalda la ley MICRA, admite que hay varios casos recientes que se han presentado por negligencia médica y que cuestionan la constitucionalidad de esta ley que data de casi cuatro décadas, pero sostiene que “el límite en compensación es una política pública necesaria porque el estado necesita preservar y maximizar el acceso al cuidado médico para los californianos y que este mecanismo ayuda a mantener bajo el costo de demandas por negligencia médica”.

Intentos previos cuestionando la constitucionalidad del límite de compensación en California han fracasado.

El estudio de Harvard encontró que las demandas por negligencia médica se podrían reducir considerablemente con el uso de Récords Médicos Electrónicos (EHR) por la alta calidad y disponibilidad de documentación sobre cualquier procedimiento médico.

La importancia del descubrimiento en asociación con el uso de EHR y la reducción de quejas por fallas médicas no puede ser subestimada, explicó Mariah Quinn, autora principal de la investigación en Harvard, quien indicó que los reclamos por negligencia médica resultan en costos substanciales debido a los todos los cargos que se incurren en el proceso de investigación, acusación y defensa de un reclamo.