Banco HSBC admite haber lavado dinero

Miles de millones deja en evidencia fallas en la banca estadounidense.
Banco HSBC admite haber lavado dinero
La institución no usó controles en operaciones riesgosas.
Foto: AP

WASHINGTON, D.C.- Narcotraficantes mexicanos lograron ‘blanquear’ en Estados Unidos al menos $7,000 millones entre el 2007 y el 2008, gracias a los escasos controles contra el lavado de dinero del banco británico HSBC.

Lo anterior quedó claro en un reporte presentado ayer por el subcomité permanente de investigaciones del Senado.

El subsecretario para terrorismo e inteligencia financiera del Departamento del Tesoro, David Cohen, especificó que entre 2004 y 2007 las fallas en el monitoreo de las relaciones bancarias con clientes de alto riesgo, resultaron en transacciones con 13 casas de cambio mexicanas, por $420,000 millones. Una cantidad no determinada de ese dinero fue utilizado por los narcotraficantes en la compra de aviones.

El funcionario detalló además, que en los últimos seis años, el gobierno ha instituido penas criminales por $4,600 millones a instituciones financieras involucradas en actividades ilegales.

“Mientras más dinero pueden lavar ¿más poderosos son?”, preguntó el presidente del subcomité de investigaciones permanentes Carl Levin (D-MI), refiriéndose a los cárteles mexicanos. “Sí por supuesto” respondió Cohen, quien además detalló que a pesar de cambios en las leyes y medidas más estrictas para prevenir esta práctica “el problema sigue vigente” y se ha visto “un desplazamiento del dinero más hacia el sur en el continente”, donde existen menos barreras.

El documento del Senado especificó que las operaciones con México, incluían el traslado de miles millones de dólares a Estados Unidos, asociados a ganancias de drogas. Las banderas de alerta se ignoraron, a pesar de los avisos de funcionarios mexicanos y estadounidenses.

“HSBC en Estados Unidos trató a su filial en México como un cliente de bajo riesgo, que incluso no monitoreó su actividad bancaria por transacciones sospechosas”, recalcó Levin.

El informe indicó que entre 2006 y 2009 no se condujeron ni vigilaron notas bancarias de la cuenta usada por HBMX para depositar miles de millones de dólares de clientes, incluso cuando se sabe que grandes transacciones de dinero son riesgosas y que los cárteles mexicanos lavan dinero de ventas de ilícitas.

Ejecutivos del banco se disculparon ayer, ante miembros del Senado y revelaron el cierre de algunas de sus oficinas en México, localizadas en zonas calificadas de alto riesgo. “El ambiente en ese país es el más desafiante que he experimentado. Los empleados del banco enfrentan riesgos reales de ser objeto de sobornos, extorsión y secuestro”, declaró Paul Thurston, ejecutivo de banca y manejo de capital de HSBC, quien fue responsable de la filial en México desde 2007 a 2011.

Además, indicó que en México existe un sistema muy deficiente de verificación de identidad, para asegurar la legalidad de las operaciones de sus clientes.

“Ahora estamos en proceso de cerrar las cuentas de HBMX en las islas Gran Caimán”, resaltó. “Instituciones que operan a nivel internacional como HSBC serán el objetivo de criminales y las operaciones en México, demuestran que no eres más fuerte, que tu red es más débil”, agregó.

Los ejecutivos del banco salieron presurosos del Congreso, tratando de evadir a la prensa, en medio de preguntas respecto a cómo justificaban su relación con los cárteles de droga mexicanos.

Otro blanco de críticas en el Capitolio, fue la Oficina del Contralor de Moneda (OCC) en Estados Unidos. “Es de gran preocupación para el subcomité que este organismo tolerara este tipo de problemas, sin tomar acciones formales e informales”, explicó Levin.

El Contralor de Moneda, Thomas Curry, se defendió en su declaración, al describir diferentes acciones lideradas por su oficina a partir de 2009 y 2010, para supervisar las operaciones del banco.

“Nuestro trabajo en esta área desató descubrimientos adicionales y reveló severas deficiencias. Como resultado, en el otoño de 2010, tomamos acciones de control y ejecución comprensivas. Con el beneficio de la retrospectiva, el OCC debió haber hecho esto antes”, reconoció.

Mientras tanto, David Bagley, director del departamento de control de HSBC, renunció a raíz del informe. A pesar de su renuncia, Bagley le dijo a un panel investigador del Senado que continuará laborando para HSBC Holdings, con sede en Londres.

Bagley ha sido director de control desde 2002, durante el período en el que la investigación del Senado encontró que la falta de supervisión por parte de HSBC permitió que el banco fuera utilizado por narcotraficantes y posibles patrocinadores de grupos terroristas, así como para otros propósitos ilícitos en diversas partes del mundo.

Bagley dijo que carecía de autoridad completa sobre las filiales del banco en el planeta, cada una de las cuales tiene su propio director de control.

“HSBC se ha quedado corto ante nuestras propias expectativas y las expectativas de nuestros reguladores”, testificó Bagley.

Indicó que le dijo a los altos directivos de HSBC que “ahora es el momento adecuado para mí y para el banco de que alguien nuevo funja como director de cumplimiento del grupo”.

El conglomerado HSBC es una compañía global de banca de $2.5 billones. Su principal subsidiaria es HSBC Estados Unidos. El banco sirve a 3.8 millones de clientes y opera cientos de filiales en el país, principalmente en Nueva York, pero también tiene presencia en California, Connecticut Delaware, Florida, Georgia, Illinois, Maryland Massachusetts, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Oregon, Pensilvania, Texas, Virginia, Washington y el Distrito de Columbia.