Reacción ante impacto del ‘Obamacare’

Aunque la reforma de salud no entraría en efecto hasta el año 2014, líderes de Illinois externan preocupación ante la ausencia de difusión a nivel comunitario, sobre los efectos que tendría esta legislación

Chicago.- “Esta semana he comenzado nuevamente con las sesiones de quimioterapia porque el tumor ha vuelto a aparecer; estoy luchando por ganarle la batalla al cáncer”, contó Elovia Hernández, a las afueras del Hospital John Stroger, en Chicago. La mujer de 40 años y originaria de Michoacán, México, tiene un linfoma maligno en el cuello y dijo que cuando recibió la noticia el año pasado, no sabía qué hacer porque carece de seguro médico.

Un caso similar es el de Patricia Morales, a quien los médicos detectaron depresión crónica y trastorno bipolar hace cuatro años.

“Mira, tengo todo el bolso lleno de pastillas”, mostró la mujer originaria de Durango, México.

“Aquí [John Stroger] es en el único hospital en el que me puedo atender, porque no tengo seguro médico; espero que con la reforma de salud las personas de bajos recursos podamos salir beneficiadas y tener distintas opciones donde podamos acudir para recibir atención hospitalaria”, testificó Morales, de 41 años.

Se estima que 1.8 millones de residentes de Illinois no cuentan con seguro de salud, según la oficina del senador Richard Durbin (D-IL); de ahí el interés de varios expertos y activistas de que se discutan más en detalle y a nivel local los pros y contras del ‘Affordable Care Act’ o Ley de Cuidado de Salud a Precios Razonables.

A fines de junio la Corte Suprema decidió mantener la reforma de salud, más conocida como el ‘Obamacare’, con ciertos límites, después de más de dos años de batallas legales.

Según explicó Lee Francis, médico y presidente ejecutivo del Erie Family Health Center, en Chicago, como parte de esta reforma, unos 32 millones de personas en Estados Unidos tendrían acceso a seguro médico y aproximadamente la mitad de ellas [16 millones], que son consideradas de bajos ingresos, calificarán para el Medicaid.

Pero desde el veredicto de la Corte Suprema, líderes republicanos en al menos 10 estados han indicado que rechazarán la expansión de Medicaid. No obstante, otras autoridades estatales dicen que estudiarán sus opciones y esperarán hasta las elecciones de noviembre para decidir, ya que eso determinaría el futuro de la reforma.

Ilan Shapiro, pediatra de la National Hispanic Medical Association, indicó que mucha gente desconoce que esta reforma sanitaria ya se viene implementando desde el 2010. Algunos de los cambios que ya entraron en efecto tienen que ver con las condiciones preexistentes y la cobertura para niños y jóvenes.

“A los niños que tienen enfermedades preexistentes, que nacieron con problemas del corazón, riñones, asma u otro mal crónico, ya no se les puede negar el seguro de salud; en cambio, en el caso de los adultos, esto será a partir del 2014”, aclaró Shapiro.

Por su parte, la Dra. Aida Giachello, profesora e investigadora del departamento de Medicina Preventiva de la Universidad Northwestern, dijo que “el hecho de que los padres puedan mantener a sus hijos en sus planes de salud hasta la edad de 26 años, es un excelente beneficio”.

“La población que más carece de seguro médico son los jóvenes entre 17 y 25 años, ya sea porque están estudiando, se encuentran en desempleo o no pueden pagar una prima de seguro médico”, indicó Giachello.

Sin embargo, varios expertos insisten en que esta información no está llegando a la gente.

Esther Sciammarella, directora ejecutiva de la Coalición de Salud Hispana de Chicago opinó que “lo que a mí me preocupa es que, aunque hay información, no se ha hecho nada a nivel comunitario para decirle a la gente cuáles van hacer las alternativas que tiene con respecto a esta reforma de salud”.

Un ejemplo es que la reforma establecerá los ‘Health Insurance Exchanges’ (seguros estatales de salud o de intercambios).

“Se trata de mercados competitivos en los que se podrá comparar precios y encontrar cobertura accesible, que permita comprar un seguro médico, ya sea en el estado donde reside o en otro, lo cual permitirá abaratar los costos de este servicio”, puntualizó Sciammarella.

Para María Pesqueira, presidenta de Mujeres Latinas en Acción, uno de los aspectos más importantes de la reforma es que se haya considerado el servicio preventivo.

“Por la falta de seguro médico, muchas mujeres no se realizan exámenes médicos como mamogramas y colposcopias; entonces cuando se les diagnostica cáncer de seno o de útero ya se encuentran en etapa terminal porque no acudieron a una revisión médica a tiempo”, señaló Pesqueira.

Algunas mujeres han dejado su seguro médico por sus altos precios. “Las primas a pagar son más costosas en comparación a las de los hombres; pero con esta nueva ley todas las aseguradoras van a tener que cubrir a todos por igual”, dijo Shapiro.

Uno de los puntos críticos de la reforma es que deja por fuera a los inmigrantes indocumentados.

Sciammarella dijo que “para el 2014 sólo los inmigrantes con cinco años de residencia legal, como mínimo, son los que van a poder tener acceso al cuidado de salud”.

“Esta reforma tiene algunas barreras porque va a dejar sin acceso a personas indocumentadas; por eso tenemos que seguir adelante con la lucha de la reforma migratoria integral”, enfatizó Pesqueira.

Sin embargo, Laura León, coordinadora de la “Campaign for Better Health Care” en Illinois, mencionó que “se destinarán fondos para las clínicas comunitarias donde en su mayoría reciben atención médica personas de bajos ingresos y sin documentación legal”.