Brillan sol y antorcha

Miles de londinenses poblan las calles al paso de la antorcha
Brillan  sol y antorcha
Sir Robin Knox Johnson (73) corre con la antorcha durante el relevo, en Greenwich.
Foto: AP

LONDRES (AP).- La antorcha olímpica inició su recorrido por Londres y, para alivio general, el clima está cooperando.

Después de semanas de temperaturas inusualmente destempladas y una lluvia implacable, el sol salió ayer mientras miles de personas acudían a observar el paso de la llama olímpica que durante siete días recorrerá la ciudad.

La antorcha llegó el viernes por la noche a la ciudad en la mano de un infante de marina que se descolgó de un helicóptero sobre la Torre de Londres, junto al río Támesis.

Después de una noche dentro de ese complejo histórico del siglo XI, la llama olímpica inició un recorrido por Londres que abarcó ayer entre un buque histórico y un nuevo centro comercial.

Desde el Observatorio Real de Greenwich, la antorcha fue llevada hasta el Cutty Shark, un buque restaurado de 140 años amarrado en el Támesis.

Phillips Idowu, un campeón de salto triple, la llevó después hasta el centro de compras Westfield, el mayor de Europa, cerca del Parque Olímpico.

La antorcha también pasó ayer por las manos del más joven y el más anciano de quienes tienen el honor de transportarla: Chester Chambers, de 12 años, y Fuja Singh, de 101.

Al igual que los demás, fueron designados por sus comunidades.

La antorcha, que ya ha viajado por territorio británico durante más de 60 días, seguirá su trayecto por Londres hasta llegar al Estadio Olímpico para la inauguración el 27 de julio.

Miles de londinenses se echaron ayer a las calles para recibir a la antorcha olímpica de los Juegos de Londres 2012 en el primero de sus siete días de recorrido por la capital británica.

Después de sesenta y cuatro días de ruta por todos los rincones del Reino Unido

Bajo la atenta mirada de decenas de policías, las ruidosas sirenas del convoy que acompaña a diario a la llama arribaron al barrio de Tower Hamlets, donde cientos de curiosos aguardaban con impaciencia la llegada de la antorcha.

Las banderas roja, blanca y azul de la célebre Union Jack, que no cesaban de ondear, anticipaban la llegada del relevo, algo que los habitantes de la zona llevaban “mucho tiempo esperando”.

“La verdad es que el paso ha sido breve, llevábamos tiempo esperando que pasara la antorcha por esta zona”, dijo Natalia, una joven española residente en Tower Hamlets.

“Estés o no de acuerdo con la Olimpiada esto es un hecho histórico y es motivo de alegría poder formar parte de él”, aseguró la española.

Sin embargo, no todos estaban de acuerdo con la ruta de la llama por las calles de la capital, y Martin, un escocés que trabaja en el este de la ciudad, cree que ésta “solo sirve para dar notoriedad a todos sus patrocinadores”.

“Esta es, probablemente, la única interacción que tendrán los habitantes de esta zona con los Juegos Olímpicos. Todo esto es publicidad encubierta y simboliza una forma moderna de totalitarismo”, explicó Martin.

“Me gusta ver a la gente en la calle, reunida y hablando entre ellos, pero preferiría que sucediera de una forma algo más espontánea y democrática y sin tanta presencia policial”, añadió el escocés.