Indiferente en su primera vista judicial

James Holmes, presunto autor de la masacre, podría ser acusado el próximo lunes

Un taciturno James Holmes durante su cita en corte.
Un taciturno James Holmes durante su cita en corte.
Foto: AP

CENTENNIAL, Colorado. (AP).- Con el cabello teñido de un fuerte tono de anaranjado-rojo, como en las revistas de historietas, el exestudiante de doctorado acusado de matar a varias personas que asistieron al cine a ver la nueva película de Batman, compareció el ayer ante el tribunal por primera vez, pero no parecía encontrarse allí.

James Holmes ingresó a la sala judicial luciendo el traje color granate que usan los acusados y las manos esposadas, la primera oportunidad que tuvo el mundo para ver a este hombre de 24 años que desde el tiroteo del viernes dejó a 12 personas sin vida y a otras 58 heridas durante una función de medianoche muy concurrida para ver la pelíucla ‘The Dark Knight Rises’.

Sin afeitar y al parece confundido, Holmes estuvo sentado sin hacer movimiento alguno durante la audiencia, con los ojos caídos, mientras el juez le advertía sobre la gravedad del caso. En un momento, Holmes simplemente cerró los ojos. Los fiscales afirmaron no saber si el acusado estaba medicado.

Durante toda la audencia, Holmes nunca dijo nada. Sus abogados fueron los que se encargaron de hablar cuando el juez le preguntó si comprendía sus derechos. Su conducta, sin embargo, enfureció a los familiares de algunas de las víctimas del tiroteo.

La audiencia fue la primera confirmación de que el cabello de Holmes estaba teñido. El viernes hubo algunos informes en los que se decía que el cabello era de color rojo y que Holmes les había dicho a los agentes que lo arrestaron que era ‘The Joker’. En la ficticia ciudad de Gotham, el enemigo de Batman tiene el cabello de color brillante.

Sin embargo, no se pudo confirmar de inmediato si Holmes le dijo a los agentes que él era el enemigo de Batman.

Los investigadores encontraron una máscara de Batman en su apartamento, después de que terminaron de retirar las bombas, informó el domingo un agente del orden púbico cercano a la investigación, que pidió mantenerse en forma anónima.

Holmes, que la policía afirma que durante el ataque llevaba una protección corporal e iba armado con un rifle de alta potencia, una escopeta y pistolas, fue arrestado poco después del incidente. Se niega a colaborar, informaron las autoridades. Dijeron que podría llevar varios meses determinar el motivo.

Holmes, que está detenido en forma aislada en el centro de detención del Condado Arapahoe, entró en la sala judicial con los abogados y otras personas. Se sentó en la tribuna del jurado, junto a uno de sus abogados.

Su ingreso fue casi imperceptible, pero los familiares de las víctimas del tiroteo se inclinaron hacia delante en sus asientos para darle la primera mirada. Dos mujeres se tomaron fuertemente de la mano, otra sacudió la cabeza. A una mujer se le llenaron los ojos de lágrimas.

Después de la audiencia, la fiscal Carol Chambers señaló que “en este momento, todos están interesados en que se celebre un juicio justo, con un resultado justo para todas las partes implicadas”. Chambers dijo previamente que su oficina está considerando solicitar la pena de muerte contra Holmes.

Chamber señaló que para esta decisión se consultará a las familias de las víctimas.

David Sánchez, que se encontraba esperando fuera del tribunal durante la audiencia de Holmes, dijo que su hija embarazada logró escapar ilesa pero su esposo recibió un disparo en la cabeza y se encuentra en estado crítico.

“Cuando se trata de mi propia hija, que pudo escapar de la muerte por unos pocos segundos, siento mucha rabia”, dice Sánchez.

Señaló que su hija, Katie Medley de 21 años, y su esposo Caleb, de 23 años, habían estado esperando un año para ver esta película.

Cuando se le preguntó que tipo de castigo debería recibir Holmes en caso de ser encontrado culpable, Sánchez dijo: “Creo que debe ser la muerte”.

En una conferencia de prensa en San Diego, donde vive la familia de Holmes, la abogada Lisa Damiani se negó a contestar preguntas sobre él y su relación con la familia. Dijo más tarde: “Todos están preocupados” acerca de la posibilidad de la pena de muerte.

Cuando se le preguntó si respaldaban a Holmes, Damiani dijo, “Sí, lo hacen. Es su hijo”.

Se espera que Holmes sea acusado formalmente el próximo lunes. Holmes está detenido por sospecha de homicidio en primer grado, y también puede enfrentarse a cargos adicionales por agresión agravada e infracciones relacionadas con armas. A Holmes se le asignó un defensor público.

Hubo mucha seguridad durante la audiencia. Se asignaron agentes uniformados del sheriff fuera del tribunal y otros agentes fueron enviados a los techos de ambos edificios judiciales.

La policía informó que Holmes comenzó a comprar armas en las tiendas del área de Denver casi dos meses antes del tiroteo que tuvo lugar el viernes, y que recibió al menos 50 paquetes en cuatro meses en su hogar y en la universidad.

El apartamento de Holmes estaba lleno de cables detonantes, dispositivos explosivos y líquidos desconocidos, que obligaron a la policía, las autoridades del FBI y los técnicos de la brigada antibombas a evacuar los edificios de las inmediaciones mientras pasaban la mayor parte del sábado desactivando bombas trampas.

Unas semanas antes, Holmes había abandonado su programa de doctorado en neurociencias, compuesto por 35 estudiantes, por motivos que no están claros. Hace poco tiempo había tenido un examen oral importante que marca el final del primer año de estudios, pero las autoridades de la Universidad de Colorado, Denver, no informaron si Holmes había aprobado o no este examen, citando cuestiones de privacidad.

En una conferencia de prensa, las autoridades de la universidad se negaron a contestar preguntas sobre Holmes. “A la fecha, según nuestro leal saber y comprender, hicimos todo lo que deberíamos haber hecho”, dijo Donald Elliman, rector de la universidad.

Las autoridades también afirmaron qua la universidad recibió el lunes dos paquetes sospechosos. El primer paquete llegó temprano en la mañana y lo dejaron por debajo de la puerta en un edificio de la universidad que se encontraba casi vacío. No se permitió el ingreso a ese edificio hasta que desapareció la amenaza.

El segundo paquete estaba a nombre de una persona en otro edificio y llegó a la unidad central de correos de la universidad.

Además, en el mes de junio, el propietario de un club de tiro en Byers denegó la solicitud de afiliación de Holmes debido al mensaje “raro, gutural y trastornado” en el correo de voz de Holmes.