Tiroteos en Anaheim

Aclarando los incidentes con la policía se recompone la relación con la comunidad

La muerte de dos personas durante el fin de semana en incidentes con la policía de Anaheim amerita la investigación federal solicitada por su alcalde y mucho más.

Un sector de la comunidad local está razonablemente indignada ante el aumento de casos de tiroteos policiales en lo que va del año, en relación al anterior. Hasta ahora van seis incidentes con cinco muertos, cuando el año pasado fueron cuatro. De las dos muertes del fin de semana, la de Manuel Díaz ocurrida el sábado es la más controvertida por estar desarmado, por los disparos que recibió y la falta de claridad de lo ocurrido.

Las frustraciones se han ido acumulando lo que llevó a protestas, represión policial y consecuentes desmanes destructivos que no conducen a ningún sitio.

Es necesario para eso recomponer la dañada relación entre la comunidad latina y el Departamento de Policía de Anaheim. Un ejemplo a seguir son los esfuerzos en este aspecto que ha desarrollado el Departamento de Policía de Los Ángeles al ser una parte activa de las relaciones comunitarias.

También es necesario considerar si es factible que haya en Anaheim una comisión civil policial supervisora, tal como la que existe en Los Ángeles.

Lo importante es mantener la calma y no confundir una demostración pacífica con destrucción de comercios y saqueo.

Por el bien de la seguridad pública es imprescindible recuperar la confianza de la comunidad latina, que es la mayoría de la población en esa ciudad, en sus autoridades policiales. Para ello se debe esclarecer los detalles de estos incidentes, recordando que lo más importante son los hechos ocurridos, y no la supuesta afiliación pandillera de los muertos.