Maltrato psicológico deja mella en niños

Este tipo de abuso es de los más comunes contra menores y difícil de identificar y prevenir
Maltrato psicológico deja mella en niños
Este tipo de abuso infantil se ha relacionado con trastornos de apego en los niños, problemas de desarrollo, educativos y de socialización, mal comportamiento y psicopatología posterior.
Foto: Archivo

Chicago – Los maltratos psicológicos pueden dejar en los niños cicatrices para toda su vida, provocando graves dificultades emocionales, problemas de desarrollo y un comportamiento perturbador, aseguran investigadores.

La Academia Estadunidense de Pediatría (AAP) publica esta semana un informe actualizado titulado “Maltrato psicológico”, el cual indica que este tipo de abuso es de los más comunes contra menores, difícil de identificar y prevenir, y aún cuando no haya contusiones o fracturas de huesos deja marcas profundas.

Firmado por la doctora Roberta Hibbard, del Comité sobre Negligencia y Abuso Infantil de la AAP, el reporte precisa que en el maltrato psicológico o emocional a los niños se incluyen comportamientos de los padres o tutores como actos de omisión.

Entre estos está el ignorar la necesidad de las interacciones sociales, o de comisión, es decir, rechazando o aterrorizando al menor.

“El abuso emocional o psicológico es un patrón repetido de comportamiento de un padre o tutor que puede ser verbal o no verbal, activo o pasivo, intencional o no intencional, pero es interpretado negativamente por un niño y llega a convertirse en problemas de desarrollo social, emocional y físico, así como académico”, señala.

Esta forma de maltrato puede ocurrir en muchos tipos de familias, pero es más común en los hogares con múltiples factores de estrés, como los conflictos familiares, problemas de salud mental, violencia física, depresión o abuso de sustancias, agrega el informe.

Asegura que este tipo de abuso infantil se ha relacionado con trastornos de apego en los niños, problemas de desarrollo, educativos y de socialización, mal comportamiento y psicopatología posterior.

Sin embargo, hasta la fecha no se sabe mucho acerca de las formas de intervención con los padres que maltratan psicológicamente a sus hijos.

“La prevención antes de su aparición requeriría tanto del uso de intervenciones universales destinadas a promover el tipo de crianza de los hijos que se reconoce como necesaria para el desarrollo óptimo del niño, junto con acciones de médicos dirigidas a mejorar la sensibilidad de los padres a las señales de un niño en la infancia y posteriores interacciones padre-hijo”.

Los especialistas indican que la intervención debe, en primer lugar, centrarse en una evaluación a fondo y garantizar la seguridad del niño.

Como tratamientos potencialmente eficaces mencionan los programas cognitivo-conductuales para los padres, además de otras intervenciones sicoterapéuticas.

“Los pediatras deben estar atentos a la ocurrencia de maltrato psicológico e identificar formas de apoyar a las familias que tienen indicadores de riesgo o evidencia de este problema”, apunta.

“El alto predominio de maltrato psicológico en las sociedades occidentales avanzadas, junto con sus graves consecuencias, muestran la importancia de tener una gestión eficaz en su manejo”, afirma.

El informe puntualiza que los médicos deben ayudar a fomentar la paternidad sensible y en sintonía con una serie de enfoques, tales como las estrategias educativas.

La AAP, que agrupa a más de 60,000 pediatras estadounidenses, recomienda que si alguna persona sospecha de abuso psicológico o emocional contra un niño, debe contactar a los servicios de protección infantil para que al menor se le realice una evaluación y tratamiento adicional.