Gluten, ¿una alergia o nueva moda?

La gente consume más alimentos sin la proteína del trigo últimamente porque creen que perderán peso, porque se sienten mejor, o porque creen erróneamente que son alérgicos
Gluten, ¿una alergia o nueva moda?
Los estadounidenses gastarán este año unos $7,000 millones en alimentos sin gluten.
Foto: AP

ATLANTA – Hace una década, virtualmente nadie en Estados Unidos tenía problemas para consumir gluten en el pan y otros alimentos, pero ahora suman millones.

Los productos sin gluten se han multiplicado en los supermercados y hay restaurantes que anuncian que sus platillos no contienen gluten. Las personalidades hablan en televisión de los problemas digestivos que padecen y que atribuyen a esa proteína del trigo. Algunas iglesias católicas ofrecen incluso hostias sin gluten.

“No sé si hay más gente con este problema o si es que hay más personas que lo están notando”, dijo el pastor Richard Allen, de la iglesia metodista Unida de Mamaroneck, al norte de Nueva York.

¿Podría tratarse de una moda nueva?

La cuestión de la moda tiene mucho que ver. Los estadounidenses gastarán este año unos $7,000 millones en alimentos sin gluten, según la firma investigadora Mintel, pero según otros cálculos, más de la mitad de los consumidores que compran estos productos no presentan reacciones claras ante el consumo de gluten.

Adquieren alimentos sin gluten porque creen que perderán peso, porque se sienten mejor, o porque creen erróneamente que son alérgicos al gluten.

“Hay mucha gente que se diagnostica”, dijo Melissa Abbott, que analiza el mercado sin gluten para la firma Hartman Group, una organización investigadora de Seattle.

Modas aparte, los investigadores indican que hay más gente que se enferma realmente por el gluten del trigo, cebada o centeno, aunque las razones no son claras.

En los casos más graves, el gluten ocasiona la alergia celíaca: dolores abdominales, vientre inflamado y diarreas intermitentes. Quienes padecen la dolencia no absorben bien los elementos nutritivos y pueden perder peso, padecer fatiga, sarpullidos y otros problemas.

Otrora ese fenómeno era considerado extremadamente raro en Estados Unidos, pero hace unos 20 años los científicos comenzaron a explorar por qué la dolencia era menos común en suelo norteamericano que en Europa y otros países. Concluyeron que no era menos común, sino que estaba mal diagnosticada.

Más recientemente, un equipo investigador encabezado por el doctor de la Clínica Mayo Joseph Murray examinó muestras de sangre de estadounidenses extraídas en la década de 1950 y las comparó con otras tomadas hoy y determinó que no solamente unos diagnósticos más precisos incrementaron las estadísticas. El número de celíacos iba en aumento.

La investigación confirmó que el 1% de los estadounidenses adultos padece hoy la dolencia, cuatro veces más que hace 50 años, escribieron hoy Murray y sus colegas en la revista American Journal of Gastroenterology.

Casi dos millones de estadounidenses son celíacos.