La competencia en pareja

Construir una relación en igualdad y sin egoísmo, es un gran reto.
La competencia en pareja
Aprender a comunicarse debidamente con la pareja es esencial en especial al tratarse de asuntos financieros.
Foto: thinkstock

Por un lado, quiero mantener mi independencia financiera y por otro, hay una parte de mi existencia a la que no quiero renunciar”, aseguró Valérie Trierweiler, periodista y pareja del presidente francés François Hollande, quien afirmó que pretende mantener su trabajo en la revista París Match, ya que asegura esta labor es vital para ella.

Esta mujer que es madre de tres hijos y ha ingresado a la esfera política con un rol distinto al de analista, manda por medio de su ejemplo de vida, un mensaje muy valioso a las francesas: el amor y la realización, no están en disputa.

No todas las mujeres que resuelven las tareas de su hogar y de su profesión son personas públicas, hay miles de ellas que hacen de su esfuerzo un logro que solo quienes las conocen, lo saben.

La construcción de una familia demanda de muchos elementos para que sus cimientos sean firmes y entre ellos, se encuentra reflexionar sobre las ideas erróneas y ligadas a que la vida económicamente activa de una mujer atenta contra el amor y la estabilidad que hay en una pareja, e incluso, puede exponerlos a vivir una ruptura irremediable ya que ella ‘estará muy ocupada’.

“Muchas mujeres están preparadas para no restarle masculinidad a su pareja si ellas aportan dinero a su casa”, explica el psicólogo Hans Olvera, catedrático de la Universidad Iberoamericana y agrega: “Algunas que se quedan sin este elemento de productividad, participan en una dinámica en la que está bajo el control de él le hecho de resolver muchos de los deseos y necesidades que hay en casa y esto en algunas ocasiones, las vuelve susceptibles de vivir algún tipo de violencia.”

El experto comenta que existen varones que perciben como un atentado a su masculinidad el hecho que su pareja tenga actividad económica, ya que responden al modelo cultural de lo que implica ser hombre, y perciben la participación de ella, como una amenaza a ser víctima de una infidelidad, por la simple razón que ella estará empoderada, conocerá a otras personas, y va a querer tomar decisiones en distintos ámbitos personales y de familia.

Que una mujer sea económicamente activa, en nada atenta contra el proyecto que ambos iniciaron, por el contrario, abre la posibilidad de que vean en el otro, a un compañero con el cual pueden resolver todas las tareas y cristalizar sus ilusiones. “Cada vez son más mujeres las que generan dinero, y esto hace que en un matrimonio no hayan roles en las que uno de los dos sea dependiente y parezca más hermano o padre, que esposo o esposa, ya que logran la realización de su proyecto de vida, en pareja”, explica el especialista.

Es importante abordar la participación más allá de la aportación económica y tener claro que la equidad no está en la distribución 50 y 50 de los gastos y pendientes por resolver, sino en la vivencia de la vida en común como un espacio que brinda la oportunidad de desarrollarse en los dos deseen, y esto puede ser como continuar su formación académica, aprender un oficio u profesión, emprender un negocio, entre otros más.

Es un error pensar que es imposible aspirar a la alegría de compartir y esforzarse por el cumplimiento de logros y deseos, sin que esto implique abandonar a la pareja o así misma, por el contrario, la tarea está en encontrar la dicha en cada sueño cumplido y buscar el equilibrio para que nada quede relegado así como, que en el espejo se encuentre la mayor inspiración.

“La vida en común no tiene por qué convertirse en un inhibidor de la vida personal, ya que su virtud es ser uno mismo al lado de la persona que se ama”, finaliza Hans Olvera.

Colaboración de Fundación Teletón México.

“El principio de ser paciente es empezar con uno mismo”.

Bojorge@teleton.org.mx