País ‘caliente’

Las pruebas que demuestran la existencia del cambio climático están golpeando fuertemente a Estados Unidos

Estados Unidos acaba de vivir la primera mitad de año más calurosa que ha vivido nunca. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) en la semana del 4 de julio se rompieron más de 2,000 récords de temperaturas máximas en todo Estados Unidos los devastadores incendios en Colorado, Nuevo México y Arizona son consistentes con estas tendencias. Hasta fines de junio, más de 32,000 personas habían huido de Colorado Springs, la segunda ciudad del estado de Colorado.

Si bien los incendios están oficialmente “controlados”, la Oficina de Manejo de Emergencias de Colorado afirma que el incendio no se apagará hasta que se produzca un “evento de la naturaleza como lluvia o nieve durante un período de tiempo prolongado”.

La ola de calor en Estados Unidos no sólo afecta a sus habitantes, las cosechas también arden. Muchos campos se secaron y el gobierno ahora ha declarado zonas de desastre a más de la mitad de los condados de Estados Unidos (1,584 en 32 estados), principalmente los del oeste medio donde se produce la mayoría de maíz y soja. Se incluyeron en la lista condados de Arkansas, Georgia, Iowa, Illinois, Indiana, Kansas, Mississippi, Nebraska, Oklahoma, Dakota del Sur, Tennesse y Wyoming.

Estados Unidos es el mayor exportador de cereal del mundo y los daños a las cosechas han disparado los precios del maíz. Como el grano alimenta a los animales, los precios de la carne también pueden subir.

¿Nos dice algo está ola de calor?

La peor sequía que está soportando el país en los últimos 50 años ha acabado con la vida de miles de peces del Medio Oeste. Los funcionarios de pesca de Nebraska, Kansas, Illinois y Dakota del Sur han encontrado varados en sus ríos y lagos, prácticamente secos, a miles de bagres, carpas y otras especies autóctonas, algunas en peligro de extinción como el esturión pálido.

En Iowa, 40,000 esturiones murieron la semana pasada debido a las altas temperaturas de las aguas que llegaron a alcanzar los 40 grados centígrados. El Departamento de Recursos Naturales ha cifrado en 10 millones de dólares el coste de la pérdida de esturiones en el río Des Moines, debido al alto valor de sus huevas con las que se elabora el caviar.

¿Tiene algo que ver todo esto con el calentamiento global? Sí.

Los científicos informan que los glaciales de Groenlandia se derriten a un ritmo de 30% más rápido que hace una década. Las relativamente altas temperaturas y el aire caliente sobre ese territorio favorecieron el deshielo de la capa superficial.

El Servicio de Agrimensura de EEUU (USGS) advierte que el nivel del mar en la costa atlántica está subiendo de 3 a 4 veces más rápidamente que la tasa global.

“Desde aproximadamente 1990, el nivel del mar en la franja costera de 600 millas”, informa el USGS, “ha aumentado de 2 a 3.7 milímetros al año”. Compárese con Norfolk, Virginia, que ha experimentado un crecimiento en el nivel del mar de 4.8 pulgadas. Filadelfia de 3.7 pulgadas y Nueva York 2.8 pulgadas. A este ritmo, pronostica el USGS, las aguas de la costa del Atlántico habrán subido de 1 a 11 pulgadas para el 2100, lo que significa que porciones significativas de Miami, Norfolk, Filadelfia, Nueva York y Boston estarán bajo el agua.

¿Tienen algo que ver estas temperaturas extremas con el calentamiento global? Sí

Prácticamente no hay otra explicación distinta al cambio climático, y el cambio climático se debe a la acción humana, consecuencia del aumento continuo de temperatura impulsado por el uso de combustibles fósiles

La relación entre el calentamiento global y las altas temperaturas récord es clara, dice Thomas Karl, director del Centro de Datos Climáticos de NOAA. “Es como un jugador de béisbol que usa esteroides; aumenta la posibilidad de que saque la pelota del parque de un jonrón. Y eso es lo que vemos. El aumento en la atmósfera de los gases con efecto invernadero provoca temperaturas globales superiores”.

Por primera vez, un informe gubernamental dado a la publicidad por NOAA afirma que existe una relación entre las actuales graves condiciones del tiempo y el calentamiento global provocado por gases con efecto invernadero emitidos por el hombre.

Sin embargo, su vínculo con el cambio climático es omitido sistemáticamente por algunos políticos, cuando no es objeto de burla.

El senador John McCain (republicano por Arizona) dijo en una conferencia de prensa que algunos de esos incendios en Arizona habían sido “provocados por personas que cruzaron ilegalmente nuestras fronteras. La respuesta a parte de ese problema es tener una frontera segura”.

Agregó que los inmigrantes ilegales provocan tales incendios para enviar señales, mantenerse en calor o distraer a los agentes policiales. McCain no especificó cuáles incendios habían sido iniciados por inmigrantes ni identificó sus fuentes ni ofreció detalles de la “sustancial” evidencia que citó.

Mientras tanto, las pruebas (las verdaderas) que demuestran la existencia del cambio climático están golpeando fuertemente a Estados Unidos.