Hillary Clinton demuestra que tiene la música por dentro (Video)

La Secretaria de Estado de los Estados Unidos parece entender a la perfección lo que cantaba Celia Cruz; que la vida es un carnaval
Hillary Clinton demuestra que tiene la música por dentro (Video)
A Hillary Clinton le subió el ritmo por los pies durante una cena-baile celebrada esta semana en Pretoria, Sudáfrica.
Foto: AP / Jacquelyn Martin

Un día ríe, al otro llora, pero no se deja caer.

En sus 64 años de vida, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, ha pasado por todo, o al menos, casi todo.

Cuando su marido William “Bill” Clinton todavía era gobernador de Arkansas, rumores apuntaban con insistencia a que él le era infiel no con una, sino varias mujeres.

Años más tarde, cuando ya “Bill” Clinton era presidente de los Estados Unidos, a Hillary le salpicó el escándalo “WhiteWater”, que involucró imputaciones de fraude y uso de influencias en un proyecto de construcción, pero al final ni ella ni su marido fueron acusados.

Si ese incidente le quitó la paz por unos cuantos días o meses, lo que vendría a continuación, era para demolerla: Siendo Presidente de EEUU, su marido fue acusado de perjurio y obstrucción a la justicia por el escándalo sexual con la becaria Monica Lewinsky.

El mundo entero supo que el Presidente “no tuvo relaciones sexuales con esa mujer“, según él dijo, pero sí sostuvo encuentros ardientes con Lewinsky, quien llegó a decir que tenía un vestido azul que quedó manchado luego de que ella le practicara sexo oral al Mandatario.

En esos días, a Hillary Clinton se le veía seria, en algunos momentos triste, molesta. Pero no se quedó en una esquina llorando sus heridas y tampoco tomó una decisión -al menos públicamente- que pareciera producto de un arranque de ira o sed de venganza.

Cuando Bill Clinton cumplió su mandato y salieron de la Casa Blanca, Hillary buscó alcanzar una posición política. Fue senadora por Nueva York, luego aspiró a ser la candidata del partido demócrata a la presidencia de Estados Unidos y, cuando no lo logró, selló alianzas con Barack Obama y hoy día le sirve al país como Secretaria de Estado.

En esas funciones le ha tocado presenciar eventos históricos -como la muerte del terrorista Osama Bin Laden-, otros alegres, como las distintas visitas que ha realizado alrededor del mundo donde la reciben con cariño y admiración; algunos incómodos, como el mes pasado cuando fue recibida en Egipto a los gritos de “Mónica, Mónica” (en alusión a Lewinsky); y otros tensos, como el que encara en estos momentos, cuando tras visitar nueve países africanos se encamina a Turquía, donde tiene que buscar una vía para lograr el fin del conflicto en Siria.

Con tanto agite, ¿cómo mantiene su sanidad mental? Todo apunta a que en su agenda no puede faltar la diversión. Así esté trabajando, Hillary Clinton parece haber aprendido a bailar con la vida. Hace unos meses se le vio tomando cervezas y danzando en un club con varias amistades y en días recientes se le grabó bailando casi “hasta abajo”, como dirían los reguetoneros, en Africa.

Su receta, hasta el momento, parece darle buenos resultados.