Tu color favorito dice mucho de ti

Descubre porqué ciertos colores te atraen y otros simplemente no te gustan.

Tu color favorito dice mucho de ti
Un arcoiris que engloba los principales colores.
Foto: J. EmilioFlores / La Opinión

Es una pregunta clásica y al escucharla vienen a la mente las imágenes del azul, verde o rojo, aunque ninguno de ellos predomine las prendas que más utilizamos o en los objetos que más nos gustan, entonces no hay escapatoria, es claro el origen de la predilección sobre uno de ellos: la sensación que nos produce.

Eva Heller, autora del libro Psicología del color, de Editorial Gustavo Gill, explica que: “El efecto de cada color está determinado por su contexto, es decir, por la conexión de significados en la cual lo percibimos… El contexto es el criterio para determinar si un color resulta agradable y correcto o falso, y carente de gusto. Un color puede aparecer en todos los contextos posibles –en el arte, vestido, los artículos de consumo, la decoración de una estancia, un alimento- y despertar sentimientos positivos y negativos”.

Ver un muro blanco o naranja nos puede remitir a diferentes sensaciones, así como a simple vista unos muebles que son rojos, morados o dorados pueden o no provocarnos una fuerte atracción.

Los colores son capaces de generan diferentes reacciones, las cuales dependen en buena forma de la percepción, la carga cultural, el contexto y el impacto psicológico de cada uno. No podemos valorar de igual manera el negro azabache en un suéter, que en un auto o en el uniforme de un niño en edad pre escolar.

Es un error pensar que el conocimiento sobre el color es exclusivamente materia de diseñadores gráficos o de modas, así como de profesionales que por su naturaleza de trabajo los usan a diario; es un tema que puede ser aprovechado por todos desde para elegir correctamente la vestimenta, generar adecuados ambientes de trabajo, herramientas para nuestra profesión, hasta para hacer lucir los espacios del hogar.

Por ejemplo, el azul, es inspiración de algunas melodías que hacen referencia a la nostalgia y tristeza, posee varios seguidores y quizá tenga esta preferencia debido a los sentimientos que a él asociamos como son amistad, confianza y simpatía. También transmite confianza y paz, dependiendo del tono, su asociación inmediata puede ser con lo profundo, celestial e incluso eterno, así como con lo distante, ‘frío’ y espacioso, así que para una casa en una zona calurosa no hay mejor elección para algunas paredes interiores.

Otro color de los que cuenta con muchos simpatizantes es el verde: “Es más que un color; el es la quinta escencia de la naturaleza; es una ideología, un estilo de vida: es conciencia ambiental, amor a la naturaleza y al mismo tiempo, rechazo a una sociedad dominada por la tecnología”, explica Eva Heller y agrega: “Es símbolo de la vida en el sentido más amplio, es decir, no sólo referido al hombre, sino también a todo lo que crece”.

Ayuda a propiciar estados de bienestar y alegría, así como representa la salud, la esperanza y lo fresco, por lo que puede ser utilizado para dar una sensación de armonía y reencontrarse con la fuerza que posee la naturaleza.

Cuando se descubre y aprecia la significación de los colores, así como los efectos de sus combinaciones, se da una nueva mirada al mundo y podemos poner en práctica nuevos modos de utilizarlos: “Conocemos muchos más sentimientos que colores.

Por eso, cada color puede producir muchos efectos distintos, a menudo contradictorios. Un mismo color actúa en cada ocasión de manera diferente, el rojo puede resultar erótico o brutal, inoportuno o noble”, comenta la autora.

Oro, morado, marrón, todos los colores y sus distintas tonalidades suman cientos, por lo que el amplio horizonte es tan grande como el conocimiento hacia ellos: “Quien nada sabe de los efectos universales y el simbolismo de los colores y se fía sólo de intuición, siempre será aventajado por aquellos que han adquirido conocimientos adicionales”, concluye la autora.

Colaboración de Fundación Teletón México.

“El principio de ser paciente es empezar con uno mismo”.

Bojorge@teleton.org.mx