Asignan 600 policías a Michoacán

La región recientemente fue escenario de enfrentamientos con el crimen organizado

MÉXICO, D.F. (EFE).- La Policía Federal envió 600 agentes al estado de Michoacán para reforzar la seguridad en esa región del oeste de México, escenario en los últimos días de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y miembros del crimen organizado.

Una fuente de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) confirmó la salida el lunes de los policías federales del centro de mando de la corporación, en el sur de la capital mexicana, con rumbo a Michoacán, un estado en el que se encontraba de visita el presidente Felipe Calderón.

El despliegue forma parte de un “reforzamiento” de la seguridad en esa zona, pero también de la rotación de personal que la corporación tiene en distintas partes del país, apuntó la fuente.

Además de los agentes, el despliegue incluye 20 vehículos blindados, unas 30 camionetas todo terreno, dos helicópteros Black Hawk y un vehículo de enlace de comunicaciones.

Los agentes federales llegaron a Morelia, capital del estado, poco después de las 16.30 hora local y de inmediato fueron acuartelados en la Base Operativa de la Policía Federal.

Los policías fueron asignados al municipio de Apatzingán, ubicado a 120 kilómetros de Morelia y localizado en la región de Tierra Caliente, llamada así por el registro de temperaturas de hasta 40 grados centígrados, dijeron fuentes de la corporación en el estado.

La Policía Federal pretende detener a Dionisio Loya Plancarte, “El Tío”, Enrique Plancarte Solís, “La Chiva”, y Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, líderes del grupo criminal de Los Caballeros Templarios y quienes al parecer se esconden en zonas montañosas de Apatzingán.

Las fuerzas federales lanzaron el viernes pasado un operativo en el dicho municipio, considerado el bastión de Los Caballeros Templarios, que dejó al menos cinco presuntos delincuentes muertos y varios agentes heridos.

Los enfrentamientos implicaron el despliegue de fuerzas federales por tierra y aire con ayuda de helicópteros Black Hawk, mientras que los delincuentes usaron granadas de fragmentación y rifles AK-47 y AR-15, así como Barret, especiales para penetrar blindaje.

La operación federal generó bloqueos en carreteras de Michoacán con al menos 30 vehículos acribillados y calcinados por presuntos miembros de Los Caballeros Templarios, que al día siguiente respondió con una ola de ataques en el estado de Guanajuato.

En dichos ataques, los presuntos criminales utilizaron armas largas y cócteles Molotov para quemar gasolineras y vehículos en varias ciudades de Guanajuato, en el marco de una nueva espiral de violencia en varios puntos del país.

La agrupación de Los Caballeros Templarios nació en marzo de 2011 como una escisión del cartel de La Familia Michoacana y ya controla el narcotráfico en Michoacán y ha extendido su influencia a Guanajuato.

En declaraciones a Efe, la portavoz de la Secretaría de Seguridad de Michoacán, Magdalena Guzmán, destacó la “coordinación permanente con la Policía Federal”, a propósito del despliegue del nuevo contingente en el estado.

Hoy “todo está tranquilo”, dijo la funcionaria, quien resaltó que en las últimas horas no se han registrado incidentes ni bloqueos en las carreteras, donde hay fuerte presencia policial.

En el marco de una visita a Michoacán, su estado natal, Calderón insistió hoy en la necesidad de seguir enfrentando a la delincuencia organizada y de “reconstruir las instituciones de seguridad y de justicia” en esa región y el resto del país.

“No podemos tener seguridad si no se limpian los cuerpos policiacos”, señaló el mandatario, quien aseguró que en Michoacán apenas se están haciendo exámenes de control de confianza a los policías, después de “años y años de insistir en que se hicieran”.