Breves del País

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, buscó ayer promover un debate sobre la inmigración entre los aspirantes presidenciales al señalar que no hay manera más rápida ni más barata de solucionar los problemas económicos de Estados Unidos que abandonar las políticas “derrotistas” sobre ese tema. En un editorial publicado y en una posterior comparecencia ante dirigentes empresariales en Chicago, Bloomberg expuso algunas de sus ideas. Dijo que los inmigrantes y las empresas que estos crean son motores para la recuperación económica de EEUU. El alcalde hizo sus declaraciones al lado de William Daley, el exsecretario general de la Casa Blanca en el Gobierno del presidente Barack Obama. Tenía también previsto participar después en un foro similar con el magnate de medios de comunicación Rupert Murdoch.

“Si Bill (Daley) y Rupert pueden encontrar puntos en común, y pueden, no hay razón para que demócratas y republicanos en Washington deban seguir sumidos en sus trincheras partidistas”, dijo en su editorial Bloomberg, un demócrata convertido en republicano que terminó siendo independiente. Bloomberg ha sostenido durante mucho tiempo que Estados Unidos está cometiendo un suicidio económico cuando envía a otras partes a los mejores estudiantes internacionales y a los empresarios más prometedores del mundo. En Chicago, se refirió a un estudio publicado el martes por una asociación de alcaldes y líderes empresariales de Estados Unidos, a la que copreside. El documento concluye, entre otras cosas, que los inmigrantes participaron en la creación de una de cada cuatro nuevas empresas establecidas el año pasado. “No conozco una manera más rápida y gratuita de ayudar a nuestra economía que ofrecer mecanismos adecuados para que las personas vengan aquí, creen puestos de trabajo, creen empresas, ayuden a nuestras universidades”, dijo Bloomberg. “La inmigración es lo que construyó al país, la inmigración es lo que mantuvo en movimiento a este país en los últimos 235 años y ahora parece que nos hemos alejado de ella”.

El candidato presidencial republicano Mitt Romney realizó el lunes un acto electoral en un restaurante de Miami cuyo dueño ha purgado condena como parte de una operación colombiana de tráfico de cocaína. Romney se presentó al atardecer en El Palacio de los Jugos, un restaurante propiedad de Reinaldo Bermúdez. Actas judiciales revelan que Bermúdez se declaró culpable de asociación delictiva para distribuir cocaína en 1999 y cumplió una condena de tres años en una prisión federal. Informes periodísticos de noviembre de 1997 indicaron que Bermúdez fue uno de 12 acusados en una operación colombiana de narcotráfico en la cual los agentes incautaron mil 293 kilos de cocaína en puertos de Florida.

Por haber cumplido una condena, Bermúdez no puede votar en Florida a menos que el gobernador y el gabinete le devuelvan ese derecho. Una llamada al restaurante no recibió respuesta. La campaña de Romnney no respondió de inmediato al pedido de declaraciones. Romney quiere convencer a los hispanos de que él los ayudará si llega a la presidencia en los comicios de noviembre. Y para ello aterrizó en el sur de la Florida, un territorio electoral indeciso y crucial para las campañas políticas, en busca de conquistar su voto. El candidato estuvo acompañado por varios latinos prominentes. A su lado estaban el senador Marco Rubio, los legisladores Ileana Ros Lehtinen y Mario Díaz Balart, y el ex representante Lincoln Díaz Balart, entre otros. Todos ellos son de ascendencia cubana. También estaba su hijo Craig, que ha realizado publicidad en español para la campaña de su padre. Sin embargo, en su discurso ante una multitud que se congregó a escucharlo en El Palacio de los Jugos, no se refirió a los hispanos ni abordó asuntos de inmigración. Sus palabras, las mismas que podría haber pronunciado en el estado de Ohio o cualquier lugar del país con pocos o ningún hispano, estuvieron centradas en la economía y apuntaron principalmente a la clase media, un segmento fuertemente golpeado por el desempleo.

“Yo crearía los empleos que la gente necesita. Sé como hacerlo. Voy a ayudar a las pequeñas empresas”, manifestó Romney tras ser ovacionado con aplausos y gritos de “Romney Romney” en el restaurante al paso ubicado en un área predominantemente cubana del suroeste de Miami. Para dirigirse a las personas que no hablan inglés, acudió a su hijo Craig, quien antes de que Romney hablara se dirigió en español a los presentes, unas 2.000 personas, de acuerdo con los organizadores. “El ha logrado mucho (…) pero lo más importante que logró fue en nuestra casa”, dijo el joven, quien estuvo dos años en Chile como misionero mormón y habla fluidamente el español. El evento tuvo lugar dos días después de que Romney anunciara que Paul Ryan, un congresista de Wisconsin desconocido para numerosos hispanos, será su compañero en la fórmula presidencial.