Más cerca de lo pensado

La Caravana por la Paz nos recuerda que el narcotráfico es un reto binacional
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En repetidas ocasiones hemos señalado que el gran desafío de México para combatir las drogas no es un tema exclusivamente mexicano. Las drogas, las armas y el dinero, que van y vienen a través de la frontera con Estados Unidos, indican que es un problema binacional que requiere atención de ambos lados.

Precisamente ese es el mensaje de la Caravana por la Paz, encabezada por el poeta Javier Sicilia, que en estos días está pasando por Los Ángeles, y que a lo largo de un mes recorrerá 26 ciudades estadounidenses. El grupo, integrado por 100 personas intenta llevar las historias, los rostros y el dolor de los damnificados por la guerra contra las drogas iniciada por el presidente Felipe Calderón.

Esperamos que haya una buena recepción al mensaje de la caravana, porque el problema del narcotráfico sería muy distinto en México sino hubiera una gran demanda de consumidores en nuestro país, leyes laxas que contribuyen al contrabando de armamento, y bancos internacionales, que operan en Wall Street, que lavan dinero de los cárteles de la droga.

Las drogas dan el dinero que alimenta la penetración de la corrupción y la compra de armas que mataron a mas de 60,000 mexicanos en seis años.

Estados Unidos no es ajeno a esta tragedia. Hay medidas concretas en cuanto a drogas, control de armas y lavado de dinero que se pueden tomar desde este lado de la frontera.

Por otra parte, es iluso pensar que se puede estar aislado, por ejemplo en el estado de California, de los acontecimientos de México. Los cárteles ya cultivan droga en los parques estatales de California y el trafico de narcóticos es una de las principales actividades de los grupos pandilleros.

Por todo esto, el mensaje de la Caravana por la Paz es importante. Se podrá discrepar o no si la solución es legalizar las drogas, un tema que da para seguir la conversación que ya existe en California sobre la mariguana.

Lo indiscutible es que nos recuerda que en Estados Unidos somos muchos los involucrados en los acontecimientos en México de lo que pensamos.