Película consigue agua para comunidad mexicana

El documental "Cuates de Australia", del mexicano Everardo González lleva agua potable al rancho del municipio Cuatro Ciénagas, estado de Coahuila
Película consigue agua para comunidad mexicana
El director Everardo González y la productora Martha Orozco, ofrecieron una conferencia de prensa donde anunciaron el estreno en Estados Unidos.
Foto: Notimex

Nueva York.- El documental “Cuates de Australia”, del mexicano Everardo González, no sólo ha logrado que se conozca la historia de supervivencia de esta comunidad mexicana ante la sequía, sino que sus habitantes tengan acceso al agua desde este año.

“No me gusta hacer cine político, pero esta película se convirtió en una especie de cine político. Fue proyectada en el municipio al que pertenece el rancho (municipio Cuatro Ciénagas, estado de Coahuila) y a partir de este año la gente tiene agua”, dijo González en entrevista con Efe en Nueva York, donde promociona el filme.

“Se perforó un pozo y comenzaron a sacar agua. Hoy en día la gente abre la llave del grifo y tienen agua. Algo muy bueno consiguió la película”, afirmó complacido el cineasta mexicano.

La cinta, que ha recibido el premio al Mejor Documental en los festivales de cine de Los Ángeles (California) y Guadalajara (México), retrata la vida en un ejido (tierras comunales) mexicano, Cuates de Australia, que cada año sus habitantes se veían obligados a abandonar cuando llegaba la sequía.

El filme, que a partir del próximo viernes se presenta en Los Ángeles como parte del festival de Docuweeks, organización que exhibe documentales que pueden optar al premio Oscar, retrata la vida de esa pequeña y pobre comunidad con poco más de un centenar de habitantes, su relación con el entorno y su regreso a las tierras, que, aunque áridas, les pertenecen.

Presentar el documental en Nueva York y Los Ángeles, y que éste sea reseñado por The New York Times o Los Angeles Times, es parte de los requisitos que la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha exigido para que los documentales sean considerados como candidatos.

González espera que su proyecto opte a una candidatura para representar a México, lo que no se conocerá hasta al menos el próximo octubre.

El documentalista está complacido además porque su proyecto llamó la atención de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que la presenta a las organizaciones con las que trabaja.

“La FAO tuvo mucha sensibilidad por la película y la ha usado para abanderar su causa desde el pasado febrero”, lo que, según González, sirve a modo de distribución del documental.

El cineasta señaló además que la distancia, la infraestructura de Cuates de Australia -cuyos habitantes desconocen de dónde el ejido toma su nombre- fueron parte de los problemas que enfrentó durante la filmación.

“Es un lugar muy lejano, no sólo en cuanto a las distancias, sino en cuanto a infraestructura y desarrollo. Eso fue algo de los más complicado así como la aceptación, encajar en la vida de sus habitantes, no ser un intruso con una cámara, porque ahí nacieron, crecieron y han muerto sus padres”, indicó.

Recordó que aunque es una tierra estéril les pertenece, “ya que es con la que todos tienen que ver, por eso vuelven” al finalizar la sequía.

González, que en 2003 realizó su ópera prima “La canción del pulque”, con la que ganó los premios por la Mejor Fotografía y Edición en la XVIII Muestra de Cine Mexicano en Guadalajara, aseguró que cuando conoció Cuates de Australia y su gente se enamoró a tal punto de su historia que quiso llevarla al cine.

“Me capturó el rancho, su gente, las familias, los niños. Estar ahí me abrió los ojos con lo que se quiere hacer para entender por qué están ahí”, dijo el director mexicano, autor de “Ladrones viejos” (2007) y “El cielo abierto” (2011).

Para este proyecto, González contó con el apoyo de la productora mexicana Marta Orozco, con quien promueve la película en EE.UU. y quien dijo a Efe que se interesó en el filme tan pronto González le habló del tema.

“Luego me enamoré del pueblo, la gente y sus niños cuando les conocí. Es un desierto, a unas cuatro horas de camino de piedras (del pueblo más cercano)”, recordó la productora. EFE