Con los pies en la tierra

Ya hay que tomar en serio la industria automotriz de México

¿Recuerdan hace poco más de un año cuando los comentaristas del programa británico por televisión, “Top Gear”, Jeremy Clarkson, James May y Mark Hammond, lanzaron una diatriba ofensiva, profiriendo estereotipos al anunciar la empresa fabricante de autos en México, Mastretta, que sacaba un carro deportivo?

¿Por qué querría alguien un auto mexicano?, preguntó Hammond. Describió a los mexicanos cuales “ociosos, irresponsables, flatulentos y gordos”. Clarkson y May se sumaron, insinuando que lo mismo iría para el auto, y se desató la riña.

Al final, los productores del programa se disculparon con el embajador de México y el Instituto Mexicano de la Radio se disculpó por decir que los británicos eran racistas.

Pero queda la inquietud, ¿quién querría comprar autos hechos en México?

Los Estados Unidos y el resto de las Américas, es quienes quieren.

En marzo, la empresa japonesa Honda anunció que produciría su modelo subcompacto Fit a partir de la primavera del 2014. Durante la inauguración de la planta nueva de $800 millones en Celaya, Guanajuato, la llamaron “la piedra de toque” para la construcción, a la cual asistieron el presidente Felipe Calderón y el presidente de la división mexicana de Honda, Takanobu Ito.

Honda de México continúa avanzando su compromiso de inversión para aumentar sus operaciones en América del Norte desde aquí para dar respuesta a la demanda por vehículos subcompactos con mayor rendimiento de combustible.

La planta en Celaya ocupará 5.66 millones de metros cuadrados, utilizará sistemas nuevos de eficiencia para ofrecer productos de alta calidad a precios asequibles y ampliará el uso de aprovisionamiento local y global de partes. La nueva planta está ubicada a unas 210 millas de dos plantas existentes que tiene Honda en El Salto, Jalisco, las cuales fabrican automóviles, motocicletas y partes para autos.

La inversión en operaciones para América del Norte de Honda llega a casi 21,000 millones de dólares y Honda emplea a más de 33 mil personas.

En el 2011, la producción de autos livianos en México era de 2,680,037 unidades, un aumento del 14.4% comparado con el año anterior, según datos de WardsAuto.

Las tres mayores plantas de ensamblaje de autos en Detroit disfrutaron de un aumento del 11% en producción en el 2011, o 1,340,009 unidades comparado con el 2010.

De estos vehículos, los fabricantes en Detroit entregaron 180,451 nuevos autos a México en el 2011, un aumento del 17.4% comparado con el año previo. Los fabricantes de autos asiáticos entregaron 228,875 autos, un aumento del 15.4%, y los fabricantes europeos vieron un aumento en sus ventas del 19.7%, o de 176,730 unidades.

El total de las ventas de vehículos livianos en México subió un 10.5% a 904,199 unidades. Estas ventas subieron 17.3% y las camionetas bajaron en un 0.2%. Nissan fue la empresa fabricante de autos con mayores ventas por volumen, con 224,740 entregas, un aumento del 18.6% comparado al año anterior.

El auto que mejor se vendió en México el año pasado fue el Jetta, de Volkswagen, con un aumento del 6.2% o de 83,828 unidades, comparado con el 2010. Volkswagen está haciendo una nueva inversión de 1,000 millones en su planta aquí. La camioneta que mejor se vendió fue la Serie F de Ford, con 16,440 entregas, una reducción del 20.7% comparado con el año pasado.

La históricamente larga relación que tiene México con Francia se traduce a ventas en autos Renault y Peugeot, y se ven estos carros y camionetas por las calles aquí, a diferencia de su ausencia por las calles y las carreteras de los Estados Unidos.

El llamativo Fiat de Italia está compitiendo bien y abundan los rumores sobre un próximo anuncio de un vehículo Chino o Hindú.

El Minicooper de Inglaterra tiene firme seguimiento entre cierto grupo citadino aquí.

Por lo general, muchos británicos se fían de México como lugar para sus inversiones extranjeras y se ve más turismo británico últimamente. En realidad, el embajador brítánico hasta redacta una columna para uno de los grandes diarios del Distrito Federal (excelente idea que el cuerpo diplomático del mundo tendría que considerar), en la que explica la cultura británica, informa sobre eventos de la comunidad británica, sobre el comercio, la lengua y temas y tópicos de interés mutuo.

La larga participación británica en México, que remonta siglos, que por aquel entonces tenía que ver con la minería, ahora tiene a familias integradas a la estructura social. Nadie tendría que ignorar estas realidades por motivo de las bajas interpretaciones sobre temas globales que profirieron los de “Top Gear” referente a lo del auto de Mastretta.

De alguna forma, sin embargo, uno no puede sino querer, por simple despecho, que uno de esos carros deportivos Mastretta lance un petardeo, para decir, lo pasado, pasado está.