Google gana ventaja en corte

Google podrá apelar demanda colectiva de autores por digitalización de libros

Nueva York, (EFE).- Un tribunal federal de apelaciones de Nueva York ha fallado que Google puede apelar una decisión previa que permitió a miles de autores de libros unirse en una demanda colectiva para reclamar una compensación por la digitalización de sus obras para la biblioteca virtual del gigante tecnológico.

Así consta en un breve escrito del Segundo Circuito del Tribunal de Apelaciones y que autoriza a Google a apelar un fallo de mayo pasado que permitió a los autores ir a los tribunales como grupo en vez de a título individual.

En su escrito, el tribunal no ofrece detalles sobre los motivos que le llevaron a tomar una decisión en ese sentido, que supone una pequeña victoria para Google en la larga batalla judicial que mantiene desde hace años con el Gremio de Autores y la Asociación de Editores Estadounidenses, que declinaron ayer referirse al fallo.

Desde que estalló el conflicto en 2005, Google se defiende de las críticas respondiendo que su objetivo es crear “la mayor biblioteca de la historia”, una iniciativa “en pro del conocimiento de la Humanidad”, y se compromete también a seguir la política de retirar de inmediato cualquier libro cuyo autor así lo pida.

En marzo de 2011 el juez federal Denny Chin rechazó un polémico acuerdo de 125 millones de dólares que Google alcanzó con editores y autores de Estados Unidos para digitalizar sus obras y crear la mayor biblioteca y librería virtuales del mundo, al considerar entonces que “no es justo, ni adecuado, ni razonable”.

Un año antes, en 2010, grandes empresas como Microsoft y Amazon, así como varios gobiernos europeos, habían pedido a la Justicia estadounidense que rechazara este acuerdo, porque, en su opinión, viola la legislación de derechos de autor y otorga a Google una situación privilegiada.

Google alcanzó el acuerdo inicial en octubre de 2008 con el Gremio de Autores y la Asociación de Editores Estadounidenses, por el que el buscador más utilizado del mundo pagaría 125 millones de dólares por los derechos digitales de millones de obras para poder ofrecerlas como libros electrónicos y audiolibros.

Más tarde las partes revisaron ese convenio y acordaron reducir los libros incluidos, en un fracasado intento de acallar las críticas, incluidas las del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que también se pronunció en contra de la iniciativa, un pacto que terminó por descarrilarse con el fallo del juez Chin