Reto que trasciende fronteras

Las Ventanillas de salud proveen información importante en los consulados

En estos últimos cinco años, el Gobierno mexicano ha emprendido acciones de gran calado para mejorar las condiciones de vida de los mexicanos en el exterior. Promover la salud de quienes viven en Estados Unidos es el eslabón más reciente de una larga cadena programática forjada con un equilibrio eficaz entre la experiencia acumulada de iniciativas anteriores y políticas públicas innovadoras. En esta Administración hemos logrado apuntalar un sólido andamiaje institucional en tres pilares: la red consular más grande que un país tiene en cualquier otro en el mundo; la fortaleza que el sistema de salud pública en México ha adquirido con la cobertura universal del Seguro Popular; y sobre todo, las alianzas locales establecidas con organizaciones de la sociedad civil estadounidense para responder a las necesidades de salud de los mexicanos en este país.

La punta de lanza de estos esfuerzos es el Programa de Ventanillas de Salud. Se trata de un innovador esquema de colaboración público-privado cofinanciado con recursos del Gobierno Federal mexicano en el que participan nuestros consulados en Estados Unidos y proveedores locales de servicios de salud enfocados en atender a migrantes. Los objetivos son proveer información útil a los mexicanos respecto de servicios médicos en las poblaciones donde viven, evaluar sus necesidades de salud y promover soluciones para prevenir enfermedades y fortalecer la salud pública.

Las Ventanillas de Salud están en los 50 Consulados de México que diariamente visitan miles de personas. En este ambiente seguro y mientras esperan los documentos que tramitan, se les proporciona orientación sobre recursos de salud a los que pueden acceder. Los mexicanos son referidos a clínicas afines a sus particularidades culturales y de idioma. Además, pueden beneficiarse de servicios in situ, entre los que están pruebas para medir presión y glucosa; análisis de VIH/SIDA; revisiones para detectar cáncer de seno e incluso recibir vacunas. El hecho de que los servicios se brinden sin importar la condición migratoria, ha sido fundamental en el preocupante ambiente de intolerancia hacia los migrantes en algunas regiones de Estados Unidos.

Los esfuerzos en las Ventanillas de Salud se concentran en padecimientos de mayor incidencia entre nuestra población. Al mismo tiempo, y para atender en México la otra parte de la ecuación de salud pública transnacional, se ha incorporado al modelo de Ventanillas un mecanismo de preafiliación al Seguro Popular desde el exterior. Esto genera un círculo virtuoso que protege a quienes permanecen en el país y a quienes migraron y regresan a México.

Los cimientos de esta cooperación suponen un nuevo modelo horizontal que sustituye paternalismos con el empoderamiento en las comunidades mexicanas en Estados Unidos. La fortaleza del modelo radica en que el trabajo fluye de abajo hacia arriba y las prioridades locales se definen en cada ciudad. El fin primordial es ampliar los conocimientos de salud preventiva de los mexicanos en ambos lados de la frontera y promover su uso oportuno y efectivo. La estrategia se sustenta en que la mayoría de los migrantes mexicanos tiene buenas condiciones de salud al salir del país, pero se encuentran entre los grupos con menor nivel de acceso a servicios de salud en Estados Unidos. Responde a su vez a los retos transnacionales de salud pública de una comunidad verdaderamente transfronteriza.

Los resultados hablan por sí mismos: en 2011 y después de invertir más de 40 millones de pesos, logramos que cada consulado contara con un socio local estadounidense que opera cada una de las 50 Ventanillas. Esta red permitió que el año pasado atendiéramos a 1.7 millones de mexicanos. A pesar de esto, no nos detuvimos ahí, generamos también “Ventanillas de Salud Móviles” para acercarnos a trabajadores agrícolas en lugares distantes.

Las Ventanillas constituyen una prueba adicional de la corresponsabilidad que el Gobierno de México asume en el bienestar de nuestros connacionales. Desmitifican el discurso falso de un sector xenófobo que en Estados Unidos acusa a México de promover la migración como válvula de escape, y que culpa a los migrantes de representar un costo para los lugares a cuyo bienestar y prosperidad, por el contrario, contribuyen con creces. Las Ventanillas son un símbolo poderoso de lo que nuestras sociedades pueden hacer para proteger la salud pública común como se demostró al distribuir información preventiva en español entre comunidades mexicanas en Estados Unidos durante la crisis derivada del virus H1/N1 en 2009.

México y Estados Unidos requieren multiplicar programas innovadores y efectivos mediante los que organizaciones de la sociedad civil en ambos lados de la frontera encuentren puntos comunes de contacto. Las Ventanillas de Salud son un ejemplo extraordinario de lo que podemos lograr cuando el Gobierno promueve estas redes, trabaja con ellas y articula mecanismos de corresponsabilidad con el sector privado y la sociedad civil. Las Ventanillas representan una historia de éxito. El reto que tenemos por delante es usar esa plataforma con imaginación y compromiso para dar el siguiente salto cualitativo.