Test: ¿Eres prudente o débil de carácter?

Descubre si en los diferentes ámbitos de tu vida eres capaz de establecer límites con cortesía.
Test: ¿Eres prudente o débil de carácter?
Foto: Archivo

Si hay una recomendación que hemos recibido desde la infancia, es convertirnos en un monumento a la prudencia y no abrir la boca ni actuar a menos de que estemos seguros de que lo que hay que expresar cumple cabalmente con todos los protocolos de una buena educación, pero ¿qué pasa cuando en honor a ella tenemos que aguantar las impertinencias y desatinos de otras personas que quizá, con la mejor intención lo hacen pero nos incomodan? Todo lo podemos decir sin necesidad de perder el estilo, en tu caso, ¿lo haces o prefieres soportar hasta el final? ¡Descúbrelo con este test!

1.- Te acabas de someter a una cirugía para mejorar tu salud y tu pareja decide cuidarte en el hospital, sólo que él es muy caluroso y se le ocurre prender el aire acondicionado de la habitación, tú:

a) Le pides cortesmente que lo apague, ya que sigues bajo el efecto de la anestesia y tienes mucho frío.

b) Sacas fuerza de flaqueza y le exiges que lo quite de inmediato, quien tiene que estar cómoda eres tú y no él.

c) Echas mano de todo lo que tienes cerca para cobijarte y sufres en silencio el frío. ¡Pobrecito! Piensas que no tienes derecho a incomodarlo.

2.- Tienes exceso de trabajo, hasta te lo has llevado a casa y de pronto llega tu mejor amiga a contarte sus aventuras. Escucharla implica tener que quedarte en vela para terminar tu labor, ¿qué haces?

a) Le explicas tu situación y le ofreces reunirse al día siguiente para platicar, hasta te comprometes a preparar el pay que tanto le gusta.

b) Ni siquiera la invitas a pasar, a través del interphone le dices que no la puedes atender y que después le llamas.

c) Apagas la computadora y le prestas atención, eso sí, tomas mucho café pues necesitarás estar alerta toda la noche.

3.- Hay una celebración especial en tu familia y tú serás la encargada de organizar el festejo, sin previo aviso, tu hermana llega con un invitado que requiere atención especial por su estado de salud, y a quien no tenías contemplado, ¿cómo respondes?

a) Hablo con ella y defino claramente la forma en que ambas lo atenderemos para garantizar que se sentirá cómodo en la reunión.

b) Le adviertes que como es su invitado, ella se hace cargo y que esperas que no represente un problema para los demás.

c) Piensas que si eres la anfitriona te corresponde hacerte cargo de todo y claro, te desvives porque todo marche bien, a costa de tu tranquilidad.

4.- Estás en una reunión de amigos e invitas a tu pareja, de pronto, uno de los asistentes empieza a bromear sobre una relación amorosa que tuviste con anterioridad, tú:

a) Le dices que te parece fuera de lugar su comentario y que le agradecerías que no volviera a tocar el tema.

b) Volteas a mirarlo enfurecida y le adviertes que si no cierra su gran bocota tendrás que hablar de cosas que tal vez no le resulten igual de divertidas.

c) Tomas la mano de tu pareja, sonríes tímidamente y aguantas cada una de sus bromas sin replicar.

5.- ¡Otra vez tu jefe! Ya tenías planeadas tus vacaciones y se le ocurrió que nadie mejor que tú para quedarse al frente de la oficina mientras él sí sale con su familia, ¿qué haces?

a) Le enseñas tus reservaciones y le haces ver que no es posible cambiarlas, así que le sugieres el nombre de alguien que puede hacerse cargo sin ningún problema.

b) ¡Faltaba más! Alguien tiene que cambiar sus vacaciones y no eres tú, así que le dejas claro que tendrá que arreglárselas de otra forma y que no cuente contigo.

c) Con toda la frustración del mundo llamas para cancelar tu viaje y le pides una junta para conocer todo lo que tendrás que hacer en su ausencia.

Mayoría de A: Tienes una visión muy clara de lo que es la prudencia, sabes manejar muy bien incluso las situaciones más comprometedoras, pero tampoco te metes en conflictos. Si de alguien se puede aprender el arte de ser prudente, es sin duda de ti, porque haces valer tus derechos mientras respetas y ubicas a los demás en el lugar adecuado. ¡Felicidades!

Mayoría de B: A ti te quedaría perfecta la frase: “imprudente llama a imprudente”. Si bien es cierto que te toca lidiar con situaciones complicadas, también lo es que te mantienes a la defensiva y respondes igual o peor que quien comete el error. Es necesario que aprendas a hacer un buen uso de las palabras y que controles tus acciones, ya que en lugar de parecer que defiendes tu bienestar, lo que haces es tratar de mostrar quien lleva la voz cantante. Relájate y recuerda que no es necesario perder el estilo para evitar abusos.

Mayoría de C: ¡Despierta! No estaría nada mal que dejaras de confundir la prudencia con la debilidad de carácter, no tienes por qué aceptar todas las pruebas que se te ponen enfrente, también debes aprender a decir que no y exponer lo que te incomoda o con lo que no estás de acuerdo, eso es parte de hacerte respetar, pero nadie lo hará si no das el primer paso tú. ¿Qué tal si te atreves?, y la próxima vez que algo no te resulte adecuado, dilo con claridad y con respeto, verás que la vida te cambia.

Colaboración de Fundación Teletón México.

“El principio de la paciencia empieza con uno mismo”.

Bojorge@teleton.org.mx