Una segunda oportunidad a reos jóvenes

Se les abre la posibilidad de una segunda oportunidad, después de que cumplan 15 años de condena.
Una segunda oportunidad a reos jóvenes
Una representación teatral en Inglewood , muestra la vida de los jóvenes tras las rejas.
Foto: Archivo J. Emilio Flores / La Opinion

SACRAMENTO.- Para los 309 jóvenes sentenciados a pasar el resto de sus vidas en prisión por crímenes cometidos cuando eran menores de edad, se abrió ayer la posibilidad de una segunda oportunidad, después de que cumplan 15 años de condena.

El senador demócrata de San Francisco Leland Yee logró que la Asamblea de California le aprobará la medida SB9, tras superar la tensión que generó conseguir 41 votos a favor.

La medida tendría un gran impacto entre los latinos, pues el 44% de los 309 muchachos sentenciados de por vida son latinos. Pese a ello, algunos legisladores latinos se rehusaban a apoyarla.

“Los padres de las víctimas deben ser consultados y ver si ellos le quieren dar el perdón. Entiendo que cometieron un error cuando eran menores pero hay que considerar a las víctimas que nunca van a volver a mirar a sus hijos, esposas, o quien sea”, dijo a La Opinión el asambleísta demócrata de South Gate, Tony Mendoza a quien luego de un intenso cabildeo en el pleno de la Asamblea, lo convencieron de apoyar la medida.

Sin embargo, otros asambleístas demócratas como Henry Perea de Fresno y Norma Torres de San José se mantuvieron firmes en su oposición.

La SB9 permitiría que las cortes revisaran los casos de los reos sentenciados a pasar el resto de sus vidas sin opción a libertad condicional por crímenes cometidos cuando eran menores. La revisión sería después de que pasaron 15 años en prisión. Y para solicitar un repaso, el ofensor tendría que demostrar que ha trabajado en su rehabilitación. Al analizar el caso, los tribunales decidirían si el preso recibe una nueva sentencia por 25 años más.

Por cinco anõs, el senador Yee ha tratado de que esta medida se haga ley en California. Estados Unidos es el único país en el mundo donde los menores son sentenciados a cadena perpetua sin alternativa alguna de obtener libertad provisional.

Yee quien también es un psicólogo infantil cree con firmeza que los jóvenes reos merecen una segunda oportunidad. “La neurociencia es clara, la maduración del cerebro continúa a través de la adolescencia, y por eso las habilidades del control del impulso, la planeación y el pensamiento crítico no están completamente desarrolladas”, dijo en un comunicado.

Así que basado en la ciencia, el senador quiere darles a los jóvenes una nueva oportunidad. “No es una tarjeta para que salgan de la cárcel sino una propuesta modesta que respeta a las víctimas, las leyes internacionales; y el hecho de que los niños tienen una mayor rehabilitación que los adultos”, comentó.

Un reporte de la organización Human Rights Watch encontró que en muchos casos los jóvenes reciben condenas mayores que los adultos involucrados en la misma ofensa.

Bill Sessa, portavoz del Departamento de Prisiones dijo que los 309 jóvenes reos sentenciados a pasar sus vidas en prisión por crímenes cometidos cuando eran menores, perpetraron asesinatos. “Es una población que tiene entre 20 y 40 años”, precisó.

Los republicanos se manifestaron en contra de la medida. “No estamos hablando de niños que rompieron el vidrio del automóvil de alguien, y que califican para la reducción de una sentencia sino de dar una oportunidad a criminales peligrosos que asesinaron brutalmente a sus víctimas”, comentó la líder de la Asamblea, Connie Conway de Tulare. “No tiene sentido”, recalcó.

Incluso pusieron el ejemplo de quiénes se podrían beneficiar y citaron el caso de reos como Roman Barnes quien tenía 16 años cuando golpeó hasta matar, con un ladrillo, a su vecina de 85 años para robarle. Le hurtó una grabadora de videocasetes y prendió la casa en llamas.

La aprobación de la propuesta de Yee coincidió con un fallo de la Corte Suprema de California que determinó que una sentencia por años sin opción de libertad condicional para un joven que no cometió un homicidio viola otra resolución de 2010 de la Corte Suprema de EEUU.