¡Evita un desalojo por culpa de tu arrendador!

Si eres inquilino, no puedes evitar que a tu casero le quiten su propiedad si no la paga, pero sí puedes prevenir un desalojo sorpresa y la pérdida de tu depósito de seguridad. ¿Crees que, por estar rentando, a ti no te afecta en nada el hecho de que actualmente miles y miles de propietarios estén perdiendo sus casas o apartamentos? Pues sí, tú también -aunque sólo seas inquilino- debes cuidarte de la crisis hipotecaria.

El hecho de que pagues tu renta puntualmente no significa que tu arrendador esté haciendo lo mismo con su banco, de modo que sin tú saberlo, la casa que habitas podría estar a punto de perderse a causa de un foreclosure o ejecución hipotecaria (en la cual el banco se apropia de la casa y el propietario pierde el dinero que tenía invertido en ella). Y no vayas a pensar que si eso sucede podrías ahorrarte algunos meses de renta. Al contrario: además de tu obligación de seguir pagando podrías ser desalojado de la noche a la mañana, sin siquiera volver a saber de tu depósito de seguridad, que en ocasiones asciende a dos meses de renta.

Por desgracia, los dueños de vivienda no tienen la obligación de informarles a sus inquilinos o arrendatarios si están enfrentando la pérdida de su propiedad y estos son tomados por sorpresa. En el mejor de los casos, los inquilinos pueden recibir una notificación avisando que la renta ahora se pagará a nombre de otra persona. En cualquier situación, lo recomendable es no esperar a que a ti te suceda lo inesperado y dar ciertos pasos preventivos:

En Internet, en en el registro público de la propiedad, puedes buscar información detallada sobre cuánto se debe en la propiedad y qué tan al corriente están los pagos de los impuestos.

Y en los periódicos locales busca posibles avisos de foreclosure contra tu arrendador.

Busca señales que indiquen si tu casero está por perder su casa:

falta de mantenimiento del edificio o inmueble;

caso omiso a solicitudes de reparación;

falta de presencia del dueño en la propiedad.

Si ya es demasiado tarde para todo lo anterior y recibiste un aviso de desalojo:

Sigue pagando la renta; pase lo que pase, no debes dejar de pagar tu renta, ya que podrías enfrentar una demanda y el daño de tu historial de crédito.

Revisa las leyes locales; busca tus beneficios como inquilino en el Departamento de Desarrollo Urbano y Vivienda de los Estados Unidos a través de su página en Internet: http://www.hud.gov.

Contacta a los nuevos dueños; si la propiedad ya fue adquirida por un nuevo dueño y éste piensa seguir rentando, podrías negociar quedarte en el lugar. Tus pagos puntuales son tu mejor carta de presentación.