Un legado inolvidable

El suicidio de Tony Scott, realizador de The Hunger, Top Gun, Crimson Tide, Man on Fire y The Hunger, conmociona a Hollywood y pone fin a una carrera más revolucionaria de lo que aparenta

Un legado inolvidable
Tony Scott (der.), con su puro característico, dirigiendo a Mickey Rourke en 'Domino', en 2005.
Foto: New Line Cinema

El mundo de Tony Scott era un mundo de hombres que vivían bajo su propia ley y moralidad, ambas básicas, quizás hasta primarias, pero siempre eficaces y consecuentes con sí mismas.

Su cine se destacó, precisamente, por esa energía, testosterona, que también era inyectada en los personajes femeninos de sus películas, como en los casos de Kelly McGillis en Top Gun o Kiera Knightley en Domino.

Pero estos dos ejemplos fueron la excepción: Tom Cruise y Val Kilmer en la citada Top Gun, Kevin Costner en Revenge, Bruce Willis en The Last Boy Scout, Gene Hackman en Crimson Tide, Denzel Washington en esta, Man on Fire, Deja Vu, The Taking of Pelham 1 2 3 y Unstoppable, y Robert Redford y Brad Pitt en Spy Game se movían por áreas de una amoralidad inquietante, donde la línea que separa lo que es justo de lo que es ilícito nunca estaba definida por la sociedad: era siempre el individuo quien tomaba sus propias decisiones.

El domingo al mediodía, Anthony D. L. Scott, su nombre completo, se lanzó del puente Vincent Thomas de San Pedro, en el puerto de Los Ángeles (rumores acerca de un teórico tumor cerebral fueron desmentidos por su esposa después de que fueran confirmados por ABC News).

De este modo, y hasta el final de sus días, Tony Scott tomó las riendas de su propio personaje, en la película de su vida.

Un filme que dio inicio en Northumberland, Inglaterra, en junio de 1944 en el seno de una familia liderada por un padre en el ejército y una madre que adoraba el cine.

El más pequeño de tres hermanos, siempre mantuvo una estrecha relación con el mayor, Ridley, futuro realizador de Alien, Blade Runner, Gladiator o el reciente Prometheus.

Tony Scott debutó en el mundo de la dirección con el cortometraje One of the Missing (1969). Durante la década de los años 70 y principios de los 80 filmó numerosos comerciales televisivos para la compañía que creó su hermano, Ridley Scott Associates.

En 1982, definió para siempre el cine de vampiros con The Hunger, su aproximación contemporánea al tema. La cinta, protagonizada por Susan Sarandon, Catherine Deneuve y David Bowie, insertó un nuevo lenguaje cinematográfico en las pantallas de todo el mundo, basado en un peculiar y particular empleo de la fotografía, la edición y la música, que no siempre fue apreciado por los críticos y cinéfilos, pero que no tardó en influenciar a una nueva generación de artistas en diferentes campos creativos.

Los productores Don Simpson y Jerry Bruckheimer lo contrataron inmediatamente para que se hiciera cargo de Top Gun, Beverly Hills Cop 2, Days of Thunder y Crimson Tide, uno de sus mejores trabajos junto a The Hunger, True Romance y Man on Fire, probablemente su obra maestra.

Tras la muerte de Simpson, Bruckheimer siguió confiando en él, asignándole producciones como Enemy of the State, con Will Smith, y Deja Vu, con Denzel Washington.

A lo largo de su carrera, tomó riesgos, con resultados irregulares, pero siempre interesantes: Revenge, con Kevin Costner, Madeleine Stowe y Anthony Quinn, fue un drama sexual adulto, The Last Boy Scout trató de ir más allá en el género del cine de acción, The Fan mostró de nuevo el lado más siniestro de Robert De Niro, y en Domino, la mejor de este mediocre grupo, llevó su aproximación visual a límites de histeria narrativa absolutamente fascinantes.

Durante los últimos años, Scott tomó derroteros algo más convencionales: como en el remake de The Taking of Pelhalm 1 2 3, donde reunió en pantalla a Denzel Washington y John Travolta, o Unstoppable, su filme póstumo.

Durante los últimos meses, estuvo trabajando en una secuela de Top Gun, en la que iba a volver a trabajar con Tom Cruise, tras la primera entrega y Days of Thunder.

De su carrera de productor, a través de Scott Free, la productora que creó junto a su hermano Ridley, destacan series televisivas como Numb3rs, The Pillars of the Earth y The Good Wife, así como las películas The A-Team, The Grey y Prometheus.

El director de las dos primeras, Joe Carnahan, expresó en Twitter su tristeza por la muerte de Scott, que contaba con 68 años de edad.

“Si es verdad lo que se está diciendo”, escribió en la red social acerca del suicidio debido a su cáncer terminal, “Tony murió como vivió: a toda marcha y sin parar hasta el último segundo”.

“He sido extremadamente afortunado en mi carrera. Una carrera que no podría tener sin su persistencia, su amor y su apoyo incondicional… Su influencia en toda una generación de cineastas es colosal. No hay un director de cine comercial exitoso que llevara el arte del cine tan lejos”.

Ron Howard, el firmante de A Beautiful Mind y The Da Vinci Code, escribió también en Twitter: “no más películas de Tony Scott. Un día trágico”, mientras que Robert Rodríguez, director de Desperado, Machete, Sin City y la saga Spy Kids, se congratuló de haberlo conocido. “Gracias por la inspiración, el consejo, el ánimo y las décadas de gran entretenimiento”, redactó.

La estrella de The Good Wife, Julianne Margulies, comentó a Deadline.com que “no podría haber trabajado con un mejor productor. Su amabilidad, inteligencia y talento nos inspiró a todo”, mientras que Marc Anthony, que actuó en Man on Fire, dijo también en Twitter: “descansa en paz, hermano. Tony Scott, un genio silenciado. Estoy destrozado”.

Val Kilmer, que trabajó con el realizador en True Romance y Deja Vu, expresó: “fuiste el más encantador de los directores con los que he trabajado. Te echaré de menos”.

Scott era padre de gemelos, Frank y Max, nacidos hace doce años y fruto de su relación con su esposa, Donna Wilson Scott.

Su hermano Ridley viajó ayer de Londres para reunirse con esta y sus hijos, que residen en Beverly Hills.

Por ello tuvo que suspender el rodaje de su nuevo filme, The Counselor, que estaba llevando a cabo en Inglaterra, con Penélope Cruz, Javier Bardem y Brad Pitt.