‘Perro’ Angulo… Y su victoria más grande

El pugilista ahora disfruta de su libertad tras superar problema de inmigración

ENTREVISTA

Alfredo Angulo disfrutaba ayer una pechuga de pollo bañada en una deliciosa salsa de mole, nada parecido a la comida que recibió durante los ocho meses que estuvo recluido en el Centro de Detención de Inmigración.

“Allá solamente comía Corn Flakes y fruta”, comentó Angulo al participar en una conferencia en un restaurante del centro de Los Ángeles.

“Soy muy ‘piqui’ para la comida y la verdad no comía más que cereal y fruta, ese huevo de polvo procesado que te dan ahí, nada más, no me gusta”, dijo el pugilista, apodado el “Perro” por la bravura con la que enfrenta sus peleas.

En esta ocasión fueron su carácter y sus ganas de salir adelante, de luchar ante todo y contra todos, lo que le ayudó a sortear el problema que lo mantuvo recluido en el Centro de Detención de Inmigración de El Centro, California.

“Acabo de ganar la pelea más importante de mi vida”, dijo Angulo refiriéndose a su liberación de hace tres días.

El boxeador de 28 años comentó que su estadía dentro de una barraca, que compartía con otros 64 detenidos, fue un golpe difícil de asimilar, mucho más duro que los que recibe arriba de un cuadrilátero.

“Eran 22 horas las que pasaba encerrado, nos daban dos horas para salir a un pequeño patio para hacer ejercicio”, dijo el originario de Mexicali.

Durante el tiempo que tenía para mantenerse en forma, Angulo le daba 16 vueltas al patio.

“Eso equivalía a dos kilómetros,” explicó el pugilista, que tiene un récord de 17-2 con 17 nocáuts dentro de la división medio ligera.

Vestido impecablemente con una camisa de tonalidad verde, pantalón de tela gris y zapatos negros, el boxeador dijo que ya extrañaba el olor de la ropa limpia.

“En el Centro de Detención me hice amigo de la persona encargada de la lavandería y por eso traía de los mejorcitos uniformes que tienen ahí, los más limpiecitos”, dijo al momento de soltar una sonora carcajada que rompió con la presión interna que soportó por tantos meses de encierro.

Durante la entrevista, un personaje conocido se le acercó a Angulo y le dijo: “Qué bien te ves, güey, muy bien, es un gusto verte”.

Al “Perro” le brillaron los ojos al escuchar las palabras de su promotor, Óscar de la Hoya, y enseguida se fundieron en un abrazo interminable.

“Yo envié cartas, varias cartas al Centro de Detención, y a todos aquellos involucrados en el caso. No sé qué tanto hayan influido mis cartas, pero lo importante es que ya salió”, comentó De la Hoya.

Alfredo Angulo estuvo encerrado mucho más tiempo en el Centro de Detención de Inmigración de lo que regularmente pasa una persona a la que se le detiene por radicar en Estados Unidos con una visa de trabajo expirada.

“En la gran mayoría de esos casos, a la persona se le otorga libertad bajo fianza para que pueda llevar su caso en libertad”, explicó el abogado de inmigración que defendió a Angulo, Sean Carpenter.

“La única salvedad a la libertad bajo fianza es cuando se trata de una persona que representa una amenaza para la sociedad y que pudiera huir del país. Evidentemente éste no era el caso de Alfredo”, explicó el litigante.

Angulo asegura que el motivo por el que fue detenido mucho más tiempo del normal se debió a una venganza personal del director del centro de detención.

“Al tercer día que ingresé, ése señor me dijo que nunca me iba a dejar salir”, aseguró Angulo, de 30 años de edad.

“No sé las razones, ni yo lo conocía ni él me conocía, simplemente la agarró contra mí y lo que me hizo, encerrarme tanto tiempo, fue una crueldad”, dijo Angulo.

El pugilista denunció que el director del centro de detención migratoria de El Centro tiene demasiado poder para tomar decisiones sin que nadie le diga nada.

“Es injusto que un hombre, un solo hombre, tenga en su poder la decisión de cómo tratar a las 400 personas que se encuentran en ese centro. No es lógico que una persona tenga tanto poder como para echarle a perder la vida a uno”, apuntó.

Acompañado de su hija Adriana de seis años, Angulo dijo que las próximas dos semanas se las dedicará a ella y después pensará en su futuro profesional.

“Alfredo va a volver a ser un gran campeón del mundo. Si quiere pelear cuatro o cinco veces en lo que resta del año, lo acomodamos en nuestras carteleras”, dijo De la Hoya, quien es el promotor de Angulo.

“Primero vendría una pelea de preparación para ver cómo se encuentra física y emocionalmente, y después… que corran sus rivales porque el ‘Perro’ está de regreso para morder fuerte”, advirtió Óscar de la Hoya.