Quinta etapa emocionante

Degenkolb gana con remontada de película en Vuelta a España
Quinta etapa emocionante
John Degenkolb celebra eufórico una etapa que decidió al final.
Foto: EFE

LOGROÑO, España (EFE).- El alemán John Degenkolb interrumpió por unos instantes el debate sobre la ética en el ciclismo para lograr el doblete al sprint en la quinta etapa de la Vuelta a España.

La carrera de ayer fue disputada en un circuito que totalizó 168 kilómetros con salida y llegada en Logroño, en la que Joaquim “Purito” Rodríguez mantuvo el maillot rojo de líder.

Degenkolb, ganador en Viana, fue el más poderoso en el sprint de la capital riojana, donde se impuso con una gran remontada al italiano Daniele Bennati, quien fue el primero en lanzar el ataque.

También se llevó de frente al belga Gianni Meersman, en una jornada que se cerró a una media de 44.8 kilómetros por hora y que no alteró la general, con los favoritos en su sitio en espera de finales excitantes.

“Purito” se pasó por el podio a enfundarse la roja. El catalán tiene marcada la etapa de Jaca, la que asumirá como candidato con las diferencias mínimas de 1 y 5 segundos respecto al británico Chris Froome y Alberto Contador, en ese orden.

En un clima bélico, tenso, esta vez sí hubo etapa de transición, incluso de recreo y recuperación de fuerzas después de las dos primeras llegadas en alto de Arrate y Valdezcaray.

También fue una jornada de debate y reflexión con los nervios aún a flor de piel. El ya famoso trastazo de Valverde y la huida del Sky y sus secuaces en la víspera encendió el asunto de la ética, la moral y la solidaridad en el ciclismo. En la tórrida salida logroñesa no se hablaba de otra cosa. Y cada uno, a lo suyo.

Unzue hablaba de “mal día para la imagen del ciclismo” desde las filas del Movistar. Juan Antonio Flecha (Sky) denunciaba cierto “chantaje” para buscar culpables, en el Katusha, su segundo director, Dimitry Konishev decía algo así como que “hay que estar al loro, delante, cuando hay viento. Es lo de siempre”.

Contador se apuntó a la teoría de que “cada uno defiende sus intereses como puede”.

Y Valverde se quedó mudo, pero sin maillot rojo. Lucía uno blanco de la clasificación general por puntos.