Con su barba en remojo

Peloteros de Grandes Ligas admiten su nerviosismo a la hora de análisis de orina
Con su  barba en remojo

OAKLAND, California.- Cada vez que le piden ir al baño para entregar una muestra de orina para un control antidrogas, el pitcher de los Atléticos Brandon McCarthy se pone nervioso, por más que está confiado de que está completamente limpio.

McCarthy no puede evitar un poco de paranoia cuando se trata de las sustancias para mejorar el rendimiento, al temer que un solitario error derive en una suspensión y descarrile su carrera.

“Uno vive atemorizado”, dijo McCarthy. “Cuando te llaman para la prueba de orina, uno se ponen legítimamente nervioso a sabiendas que estás 100% limpio. Quizás es preocuparse de más, pero igual es una preocupación. ‘¿Qué ocurre si doy positivo?’ ¿Qué ocurre si alguien te ha saboteado?

“Son muchas posibilidades extremas que te hacen pensar sobre echar a peder tu carrera o un año”, agregó.

McCarthy y sus compañeros de Oakland se explayaron a fondo sobre la política antidrogas de las Grandes Ligas a raíz de la suspensión de 50 juegos anunciada el miércoles para el lanzador Bartolo Colón por uso de testostera.

Es el segundo castigo aplicado contra un jugador de los clubes de la zona de la Bahía de San Francisco en el lapso de una semana. El también dominicano Melky Cabrera, el pelotero más valioso del Juego de Estrellas e integrante de los Gigantes de San Francisco, ya había sido suspendido el 15 de agosto tras otro positivo por testosterona.

“Cuán tonto se puede ser?”, se preguntó el toletero de los Medias Blancas de Chicago Adam Dunn. “¿Saben cuántos controles se toman? Acá vienen al menos una vez durante una serie de juegos en casa. No quiero decirte que eres estúpido, pero es para verse en el espejo y es bastante tonto”, dio.

El astro de los Bravos, Chipper Jones coincide.

“Siempre sorprende, especialmente ahora. Si vas a usar algo, es como una lotería. Te van a agarrar en algún momento. No deja de sorprender ver a algunos arriesgándose. Es desafortunado”, dijo Jones.

Con los casos positivos acaparando titulares en vez de la recta final rumbo a los playoffs, algunos abogan por sanciones más severas.

McCarthy cree que eso sería extralimitarse.

“Hasta que se tenga más discusión, con todo el sensacionalismo que tenemos, no creo que se debe ir más lejos”, dijo.

“Algunos han hablado esta semana sobre sanciones de por vida, de un año. No es que me oponga, pero creo que hay que modificar las reglas”, subrayó.