Indecisos gran porciento de los electores

Ese sector de los votantes podría resultar decisivo en unos comicios reñidos.
Indecisos gran porciento de los electores
Casi una cuarta parte de los electores aún no se han decidido por un candidato.
Foto: Archivo

WASHINGTON – Cuando faltan dos meses para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, casi una cuarta parte de los electores aún no se han decidido por un candidato o están inseguros en su apoyo a uno, mostró una encuesta de Associated Press-GfK.

Ese sector de los votantes podría resultar decisivo en unos comicios reñidos. Y tanto al presidente demócrata Barack Obama como a su contendiente republicano Mitt Romney les costará trabajo granjeárselos.

Solamente el 29% de los electores vacilantes tiene un interés bien cimentado en la campaña, en comparación con el 51% de los votantes en general que ya decidieron por quién sufragarán. Así, muchos de los indecisos no estarán muy atentos a los discursos de las convenciones nacionales de los republicanos y de los demócratas a desarrollarse respectivamente en Tampa (estado de Florida) y Charlotte (Carolina del Norte) en las próximas dos semanas.

Los electores dudosos son los llamados sugestionables, que con frecuencia suelen ser más hombres que mujeres. Tienden a ser un poco más jóvenes de quienes están seguros. Tienen menos educación e ingresos. Y su tendencia a respaldar firmemente a un partido es mucho menor.

Una cuarta parte de los inseguros son independientes o sin filiación partidista, mientras que más de un tercio se consideran demócratas y un cifra similar se identifica como republicanos.

Son individuos como Eric Avila, un demócrata de 35 años que vive en Tampa y no votó en 2008, ha estado desempleado desde que fue cesado de un puesto de ventas hace cuatro años y considera que ninguno de los dos candidatos hará gran cosa para reducir la desocupación.

Avila tiene la intención de votar esta vez pero considera que la retórica de ambos bandos en la campaña se ha vuelto irritante.

“Como que al cabo de un rato te altera”, dice, “todas estas cosas que alguien promete, y que terminan olvidadas o enterradas bajo un montón de otras cosas”.