“Mis padres no me entienden…”

Hay un momento en la vida de todo adolescente en que la confrontación con los padres es cosa de todos los días.
“Mis padres no me entienden…”
La adolescencia no es fácil ni para los padres ni para el joven.
Foto: Thinkstock

¡Qué momento más difícil de vida! Por más que te esfuerzas, parece que tus padres no te entienden y en lugar de que se comuniquen y ellos pongan de su parte para que tu camino sea más sencillo, pues nada, es como si su misión en la vida fuera hacerte la vida pesada, haciéndote creer que ellos lo saben todo y que con la mano en la cintura pueden decirte cómo llevar tu vida.

Seguro que la mayor parte del tiempo piensas que ellos no han experimentado lo mismo que tú, que como ya son ‘viejitos’, que sus consejos no funcionan porque están más que pasados de moda y tal vez, hasta tienes una amiga que ella sí tiene a los mejores padres del mundo, porque no se la pasan tratando de arruinar su vida, como a ti te ocurre.

Pero también no negarás que hay momentos en realmente valoras a tus papás y desearías borrar todo lo que has pensado de ellos y hasta el mal comportamiento que de pronto tienes.

Si te identificas con este escenario, es momento de que leas algo que seguro te va a ayudar: no eres la única que pasa por esa situación, esa marea de sentimientos que van y vuelven a cada momento también le ocurre a la mayoría de chicas de tu edad. Pero no es porque seas mala persona, es simplemente que te estás desarrollando en todos los sentidos y si entiendes lo que ocurre en este periodo, la comunicación con tus papás puede cambiar radicalmente.

María Frisa, autora del libro ‘75 consejos para sobrevivir en el colegio‘ (Editorial Alfaguara), explica acerca de lo ocurre en esta etapa y que de pronto te puede hacer sentir un tanto desorientada: “Tanto en la preadolescencia como la adolescencia, podemos hablar de una etapa que es muy narcisista, esto quiere decir que la única preocupación que tienen los chicos es por sí mismos”, esto explica porqué resulta tan difícil poder entender a los demás y hasta creer que también tienen algo interesante y útil que decirte.

¿Te pasa que a veces sientes que tus padres han sido tele transportados de otra época y que para nada entenderán lo que sucede en el siglo XXI? Esto no te debe hacer sentir culpable, parece obvio decirte que no es así. Debes saber que la lucha entre padres e hijos es más antigua que el origen del Universo: generación tras generación ha pasado lo mismo y ellos saben muy bien lo que te ocurre, sólo que tienes que recordárselos y sobre todo darles la oportunidad de entrar en tu mundo, si quieres poniendo algunos límites que todos conozcan, pero ¡déjalos pasar!

“Además no hay que olvidar que es una etapa de rebeldía en la que una de las formas en que los chicos forjan su personalidad, es a través de enfrentarse a sus padres y, por otra parte, los adultos tendemos a mantener una imagen idealizada de la preadolescencia, a restarle importancia a sus dificultades. Como dice Sara, la protagonista de mi libro: ‘La vida a los doce años puede ser bastante penosa'”.

Para mejorar la comunicación con tus padres te conviene no dejar todo en sus manos, a ti también te toca guiarlos y decirles qué es lo que necesitas de ellos, escucharlos y darles el beneficio de la duda cuando te aconsejen o te digan tal cual, cómo hacer algo. Mucho de lo que digan te puede funcionar y si no es así, lo justo es decirles que su táctica falló, pero ¿qué tal si juntos hacen un nuevo plan?

Claro que tienes toda la razón cuando piensas que es más divertido hablar y hablar por horas con tus amigos, después de todo con ellos tienes tantas cosas en común, viven con tu misma intensidad y saben perfecto lo que te ocurre porque pasan lo mismo que tú.

Pero considera un pequeño detalle, ¿quién te podrá decir mejor cómo cruzar un puente complicado, alguien que apenas lo va a pasar contigo o quien ya lo atravesó y sabe los trucos para que el camino sea más fácil? Llévatelo de tarea y verás que vale la pena darles una oportunidad de estar cerca de ti.

Para ver:

Un viernes de locos

Dirige Mark Water

Estados Unidos, 2003

Colaboración de Fundación Teletón México.

“El principio de la paciencia empieza por uno mismo”.

Bojorge@teleton.org.mx