Come bien y sé feliz

Hay alimentos que te hacen sentir bienestar no sólo por su contenido nutrimental, sino porque sabes que comerlos te hará bien.

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Come bien y sé feliz
Comer bien, es decir, con una dieta balanceada, también influye en el estado de ánimo.
Foto: Archivo

En la nutrición hay muchos conceptos que no son muy conocidos, uno de ellos es ‘Mood food’, el cual surgió en Japón aproximadamente hace diez años con el propósito de reflexionar acerca de una dieta habitual que impacte favorablemente no sólo en nuestra salud física, también en la emocional.

“Para algunos amantes de la cocina, la preparación de los alimentos desde su pre-elaboración, hasta servirlo en la mesa es una manera de expresión y forma de compartir, de ahí que se pueda asociar el sabor de los alimentos con el estado de ánimo”, explica Elvira Sandoval, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México (UNAM), y agrega que el estado de ánimo influye en la elección de los alimentos, no sólo por su color, también por su olor y sabor.

Quizá esta sea la razón por la que ciertas verduras, frutas y platillos se convierten en nuestros favoritos cuando hay cierto clima o simplemente, el ambiente de una temporada nos provoca o bien de beber una taza de chocolate caliente o comer preparaciones frescas como son un tentempié frío o ceviche.

Si tenemos salud, será más sencillo construir el estado de bienestar y conseguir la tan anhelada felicidad. A este respecto, la especialista comenta que si generamos el hábito de comer de forma equilibrada y saludable, podremos ver el impacto favorable en nuestro humor y estado físico.

Además, recomienda orientarse por el Plato del bien comer, en el cual hay que identificar los tres grupos de alimentos (cereales, verduras, frutas, leguminosas y productos de origen animal), y la porción adecuada entre ellos a fin de garantizar el equilibrio en la dieta diaria.

“Nuestro cuerpo es una fuente de felicidad si nos paramos a escucharlo y complacerlo”, expone Adriana Ortemberg, autora del libro La cocina de la felicidad de Editorial Urano, y subraya que los descubrimientos en los campos de la genética y de la neurología han hecho replantearnos los conceptos de placer, bienestar y felicidad, porque ahora sabemos que podemos desencadenar procesos fisiológicos positivos, sólo necesitamos ciertos estímulos para que esto suceda.

La autora revela que las preferencias alimentarias o la orientación a ciertas dietas es personal; sin embargo, comenta que a través de lo que comemos todos los días es sencillo asociar los alimentos a momentos de felicidad. Por lo que recomienda no sólo comer porque es un acto gratificante en sí mismo, sino también porque puede ser generador de un gran bienestar físico y la clave está en comprobar que el tipo de alimentación que llevamos nos beneficia o por el contrario, detectar si en algún aspecto nos perjudica.

“Cuidar lo que comemos es cuidarnos a nosotros mismos, y si acompañamos esto con otras actividades que nos proporcionan el placer de las endorfinas como el deporte; los planes con nuestros amigos, familia y pareja; escuchamos música, disfrutamos del arte, un mundo de posibilidades se abre ante nosotros”, declara.

Por contradictorio que parezca no hay receta para la felicidad, pero “sí logramos que la comida sea para nosotros un privilegio nutricional y afectivo, entonces nos hará sonreír, nos mantendrá ágiles, concentrados y jóvenes por dentro y por fuera”, finaliza.

El plato del bien comer

Para leer:

Como agua para chocolate, Laura Esquivel, Editorial Suma de Letras.

Julie y Julia, dirigida por Nora Ephron (2009).

Colaboración de Fundación Teletón México.

“El principio de ser paciente es empezar con uno mismo”.

Bojorge@teleton.org.mx