Elección a la vista

Guía de Regalos

Faltan menos de dos meses para la elección presidencial en Estados Unidos, que se celebrará el martes 6 de noviembre. Barack Obama y Mitt Romney han afilado sus ataques y propuestas y desatado, como era de esperar, andanadas para tratar de mermar al rival.

Es cierto que en los números la elección se ve fuertemente reñida, al menos en lo que se refiere a porcentajes de intención de voto en general, con el presidente Obama y Romney en empate técnico. Pero en lo que se refiere a los votos del colegio electoral, los que finalmente eligen al presidente, el panorama parece un tanto distinto.

Para fines prácticos, los estados que cuentan para definir la elección —aquellos que no se han decantado claramente por ninguno de los dos candidatos— son poco más de un puñado: Florida, Nevada, Colorado, Ohio, Iowa, Virginia y New Hampshire, principalmente. En los tres primeros se espera que el voto hispano tenga un rol de relevancia.

En este escenario, con base en estimaciones de la agencia Associated Press, y salvo volteretas sorpresivas, Obama tendría mayor posibilidad de lograr los 270 votos electorales necesarios para ser electo pues Romney tendría que ganar al menos seis de esos estados, Florida incluida, para ganar. A Obama le bastaría vencer en Florida para reelegirse y aún perdiendo allí requeriría ganar Ohio y Colorado o Nevada para resultar triunfador. Según encuestas recientes de CNN, Obama aventaja a Romney 50%-46% en Florida y 50%-44% en Ohio. Si se añaden estados como Carolina del Norte o Wisconsin a la lista las posibilidades se abren e incluso existe la posibilidad de un empate.

Con todo, nada está definido y en los próximas semanas las cifras podrían moverse en la medida en que ambos candidatos apunten sus baterías propagandísticas a esos estados clave.