LA de cumpleaños

En el evento participaron, además de miembros de la fundación, sociedades como los Caballeros de Colón y de San Pedro Clavel, miembros del clero, y los Pobladores 200

Vestidos con un hábito morado, los devotos cargadores llevan la imagen de la Virgen, Nuestra Señora de los Ángeles.
Vestidos con un hábito morado, los devotos cargadores llevan la imagen de la Virgen, Nuestra Señora de los Ángeles.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

La mayoría de las personas celebra su cumpleaños con comida, música, piñatas y el infaltable pastel. También invitan a sus familiares y amigos para pasar un rato de esparcimiento.

Pero, ¿cómo celebra su cumpleaños una ciudad? Especialmente cuando se trata de una ciudad tan grande y tan diversa como Los Ángeles.

Esa respuesta la dio la Fundación Reina de Los Ángeles, quienes organizaron su segunda procesión anual el día de ayer, en las inmediaciones de la Placita Olvera, para festejar los 231 años de fundación de la ciudad, hecho ocurrido el 4 de septiembre de 1781.

“Para mi representa la resurrección de nuestras tradiciones”, dijo Ana Albert, directora ejecutiva de la Fundación Reina de Los Ángeles, refiriéndose a lo que significaba para ella la participación en la procesión y el haber organizado el desarrollo de la misma. “Me siento orgullosa de resucitar todas nuestras tradiciones en honor a Nuestra Reina de Los Ángeles”.

En el evento participaron, además de miembros de la fundación, sociedades tales como los Caballeros de Colón y de San Pedro Clavel, miembros del clero, y los Pobladores 200- asociación conformada por los descendientes de los fundadores de la ciudad de Los Ángeles-. Asimismo, grupos tales como Huehueteolt y Danza de Plumas, animaron la procesión con sus danzas.

La procesión partió de la Parroquia Reina de Los Ángeles, en la Calle North Main, continuó su recorrido por la Calle Temple y finalizó en el patio de la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, donde los feligreses continuaron con el rosario y una misa.

“Mientras celebramos el nacimiento de la ciudad con esta procesión especial, misa y rosario, tenemos que tener en mente que nuestra ciudad recibió el nombre de la reina de los ángeles y la madre de Jesucristo”, dijo el arzobispo José Gómez en su discurso de bienvenida en la catedral. “Eso nos recuerda también que tenemos una base cristiana en nuestra vida, algo que debería estar allí en cada momento de nuestra vida. Una base cristiana nos ayuda a saber quienes somos, como pensamos y como actuamos”.

Aunque muchos de los que asistieron a la procesión conocían sobre la celebración del mismo, otros se llevaron la sorpresa al encontrarse visitando la Placita Olvera. Tal fue el caso de Margarita Flores, quien se encontraba en las inmediaciones de la plaza cuando comenzó la procesión y decidió seguirla.

“Vinimos a visitar la Placita Olvera y vimos la procesión”, dijo Flores, quien vive en Moreno Valley y asistió al evento acompañada de sus dos hijas. “Me gusta que son diferentes organizaciones que están participando”.

Otra que decidió seguir la procesión fue la señora Olga Zamudio, residente en Canoga Park y quien también se encontraba en la plaza en compañía de su esposo y su hijo. La diversidad de participantes en la procesión fue lo que mas le gusto del evento.

“A mi la procesión se me pareció algo como de las Naciones Unidad, porque en verdad fueron varios países que se reunieron”, dijo Zamudio, refiriéndose a las representaciones de países tales como Chile que también participaron en la procesión. “Es algo que nos enseña sobre otras culturas”.