Prevén más violencia en Colombia por diálogo sin cese al fuego

El analista Fernando Giraldo dice que opositores al proceso de paz podrían sabotear los diálogos con más violencia

Bogotá.- Las negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sin un cese al fuego, llevarán a intensificar la guerra, afirmó hoy el analista Fernando Giraldo.

En entrevista con Notimex, el académico y consultor internacional dijo que sin la suspensión de hostilidades “se corre el riesgo de que cada una de las partes arrecie sus operaciones militares para lograr mayor capacidad de negociar”.

Según Giraldo, el escenario también puede ser aprovechado “porque quienes se oponen al proceso (tanto de sectores de izquierda como de derecha) para sabotear” los diálogos que iniciarán en Oslo, Noruega, el 8 de octubre próximo.

El gobierno y las FARC anunciaron la pasada semana la apertura de negociaciones para poner fin a medio siglo de conflicto armado interno, en medio de operaciones militares, lo que según el analista, pone en riesgo el proceso.

Santos advirtió que un cese al fuego solo será posible cuando se logre en la mesa de diálogo un acuerdo que ponga fin a la confrontación militar y ordenó a la tropa “no bajar la guardia” en la guerra contra la insurgencia.

A su vez, las FARC, a través de su delegado en las conversaciones de paz, Marcos Calarcá, dijo este sábado que la suspensión de operaciones no es requisito para dialogar, pero debe pactarse lo antes posible.

Según Calarcá, quien integró la delegación rebelde que participó en los contactos exploratorios de paz en Cuba, el mantener acciones militares de parte y parte sólo significará “más muertos y más dolor” por la confrontación.

“Esto va a ser muy doloroso, actos terroristas de lado y lado (opositores tanto de la izquierda como de la derecha del proceso) para evitar que culmine con éxito el diálogo que iniciará en Noruega”, dijo Giraldo.

El diario El Tiempo señaló este domingo que Santos actúa de manera pragmática al mantener la presión militar sobre las FARC “porque si el proceso no llega a buen puerto, el país no habrá puesto en riesgo su avance en seguridad”.

Durante el mandato de Santos, que inició el 7 de agosto de 2010, el Ejército ha propinado duros golpes a las FARC, incluida la muerte en dos bombardeos de sus líderes Alfonso Cano y Jorge Briceño, alias el “Mono (güero) Jojoy”.