Gritan ¡Viva México! en desfile de La Villita (Fotos)

Desde niños recién nacidos en sus carriolas hasta personas de mayor edad festejaron la Independencia de México en La Villita.

Gritan ¡Viva México! en desfile de La Villita (Fotos)
Las familias Orduño y Hernández fueron al desfile de La Villita desde Mount Prospect y Arlington Heights.
Foto: Irene Tostado

Chicago.- Las familia Orduño y Hernández salieron temprano de sus hogares en los suburbios de Mount Prospect y Arlington Heights para encontrar el lugar perfecto desde donde ver las carrozas, los automóviles de lujo, los charros montados en sus caballos y envueltos con la bandera de México, y los payasos sobre patines en el desfile para celebrar la Independencia de México en La Villita.

Janet Orduño asistió al desfile junto con sus hijos y su pareja, que lucía una camisa de los Osos y estuvo pegado de su celular durante el desfile, pendiente de cada jugada del primer partido de la temporada de los Osos, que ocurría al mismo tiempo que el desfile.

“Fue difícil decidir venir este año porque, mire, él quería ver el partido de los Osos”, bromeó Orduño, quien engalanó a su niña con un vestido folclórico.

A lo largo de la calle 26 abundaron las banderas mexicanas, entre una multitud de personas de todas las edades y vendedores ambulantes que ofrecían paletas, helados y fruta para los espectadores. Desfilaron carrozas de diferentes negocios, medios de comunicación, restaurantes y cervecerías, así como políticos que saludaron a la gente y los provocaron a gritar ¡Viva México!.

Entre los políticos destacaron el Gobernador de Illinois Pat Quinn, el alcalde de Chicago Rahm Emanuel y el concejal George Cárdenas.

Juanita Mondragón no se pierde el desfile ningún año y para ella es un rito disfrazarse de pies a cabeza como bailarina folclórica. El listón rojo y verde trenzado en su cabello hacía juego con el encaje en su blusa blanca y su reboso rojo.

“Creo que es importante hacer presencia y no solamente decir que eres mexicano, para que nuestros hijos vean la cultura y estén orgullosos”, dijo Mondragón.

Más de 50 carrozas acompañadas por automóviles de lujo, limosinas, jinetes, luchadores, bailarines, modelos, reinas, DJs, y bandas de música de todos los géneros mexicanos que hacían temblar los carros recorrieron más de dos millas.

Después de dos horas y media bajo el sol, el desfile llegó a la esquina de la calle 26 y la avenida Kostner, donde el festival apenas comenzaba a recibir a la gente.

Emily Martínez, de cuatro años, esperaba su turno en la fila para subirse a los camellos del Circo Hermanos Vázquez, mientras su mamá sostenía la bandera mexicana.

“Nos gusta el ambiente familiar”, dijo la mamá de Emily.