Más allá de Osama

Los éxitos de la Casa Blanca contra el terrorismo no se limitan a la muerte de bin Laden

En este aniversario del cruento ataque del 9/11, la amenaza del terrorismo está entre las principales preocupaciones de los estadounidenses. En gran parte por la crisis económica y por la política implementada al respecto por la Casa Blanca.

El asesinato del cerebro del atentado que dejó más de tres mil muertos, Osama Bin Laden, es sin lugar a dudas el hecho más espectacular en esta área de la Administración del presidente Barack Obama. Sin embargo, este es tan solo una parte de una agresiva política estadounidense que mantuvo durante cuatro años.

Obama, para desilusión de algunos de sus simpatizantes, continuó e intensificó el paso iniciado por la Administración de George W. Bush. El mandatario dejó atrás el concepto amplio de la “guerra contra el terrorismo” de su antecesor, representa da por la guerra en Afganistán, para centrarse en la búsqueda de los líderes terroristas combinando los esfuerzos militares, de inteligencia, diplomáticos y financieros a su disposición.

El uso de aviones de control remoto para implementar esta estrategia permitió desmantelar redes terroristas en Paquistán, Yemen y Somalía.

En este aspecto nos preocupa que sea el mismo Presidente el que decida el blanco y el momento para los mortíferos ataques. Un poder de vida y muerte que no debería recaer en una sola persona. También inquieta el reiterado uso de aviones teledirigidos, ya que abrió una caja de Pandora sobre lo que significaría una guerra aséptica, para quien no arriesga nada atacando a control remoto.

No obstante, la política de Obama ha vacunado a los demócratas de la usual crítica republicana de ser débiles en el área de defensa. El hecho de que el tema de la seguridad y la guerra de Afganistán hayan estado ausentes del discurso en la Convención Republicana del candidato presidencial Mitt Romney es una señal de que este se ha convertido en un punto fuerte de la Administración.

Si la pregunta es: ¿estamos más seguros que hace cuatro años? La respuesta es sí, en cuanto al terrorismo, aunque permanezca la amenaza iraní de lograr su arma nuclear y su respaldo a grupos extremistas .

En resumen, esto no significa que no existan terroristas que sueñen con atacar blancos estadounidenses. Esos los habrá siempre, pero por lo menos ya no cuentan fácilmente con redes que los ayuden en sus intenciones. Y eso en si es una ganancia.