De Tijuana a LA: ruta expresa de drogas

Informes revelan alianza entre cártel de Tijuana y Familia Michoacana

El 29 de abril Florencio Fernández Galarza y Rogelio Ramón Bohon Chao se levantaron muy temprano porque alegadamente un cargamento de metanfetamina estaba listo para cruzar la frontera y transportarlo a Riverside.

A las 4:43 de la mañana, Fernández llamó por radio Nextel a Bohon, según consta en el expediente judicial de una corte de Los Ángeles, para indicarle que tuviera lista la camioneta Ford F-250, donde llevarían 10 libras de metanfetamina cristalizada, lo que se conoce como “Crystal Meth” o simplemente “cristal”, cantidad de droga que en el mercado negro llega a costar hasta $250,000 dólares.

La garita de San Ysidro registró el cruce de la Ford F-250 con sus dos tripulantes a las 7:07 de la mañana, por lo que los agentes federales estaban listos para seguirle la huella teniendo intervenidas sus comunicaciones y arrestarlos una vez que llegaran a su destino.

Cuatro días antes, quien les había preparado el cargamento era un hombre en Tijuana, sólo identificado como “El Caluchas”, quien les advirtió que la droga que se enviaba era “de parte del Inge”.

La referencia sobre el remitente de la droga es Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero”, heredero del trono del cártel de Tijuana que por muchos años comandaron los hermanos Arellano Félix.

La metanfetamina, según indicaron las autoridades, pertenecía a La Familia Michocacana que desde hace un par de años ha sentado sus reales en los condados de Los Ángeles, San Bernardino y Riverside.

Sin embargo, informes judiciales revelan una alianza entre el cártel de Tijuana y la Familia Michoacana para utilizar la ruta que era controlada por los Arellano Félix y de esa forma llevar la droga de su exclusividad, la metanfetamina, hacia el Sur de California.

Esta metanfetamina, a decir de las propias autoridades en base a los últimos decomisos, tiene la más alta calidad de pureza que jamás hayan registrado.

La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) reconoce que California y Texas son los principales centros de operación de La Familia Michoacana, fundada en la década de los 90 como un grupo de vigilantes que en un tiempo se alió con el cártel del Golfo, y cuyo jefe máximo y líder espiritual fue Nazario Moreno González, alias “El Más Loco” o “El Chayo”, asesinado en diciembre de 2010.

A principios de julio en El Monte, California, fue detenida Anel Violeta Noriega Ríos, de 27 años de edad, apodada “La Reina del Crimen”, considerada por las autoridades como una de las principales operadoras de La Familia Michoacana, quien alegadamente utilizaba una compañía de jardinería para mover la metanfetamina que llegaba al puerto de Long Beach hacia el resto del condado.

Testigos protegidos de la Procuraduría General de la República (PGR), según expedientes infiltrados a medios de comunicación, establecen que José de Jesús Méndez Vargas, alias “El Chango Méndez”, quien se quedó al mando de La Familia Michoacana tras la muerte Nazario Moreno, habría hecho un pacto, antes de su detención en junio de 2011, con Fernando Sánchez Arellano “El Ingenierio”.

De esa forma los traficantes de La Familia Michoacana podrían cruzar la droga hacia San Diego y de ahí a Los Ángeles y el resto de Estados Unidos.Y no sólo la metanfetamina, sino también la cocaína que llega al puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, que luego se concentra en Apatzingán y de ahí es enviada en camiones de carga hasta Tijuana.

A principios de enero, mensajes colgados en puentes de ciertas ciudades de Michoacán y atribuidos a La Familia Michoacana, indicaban que esa organización se desintegraba. La misma firma analista de seguridad, Stratford, auguraba un colabso en el grupo criminal.

Sin embargo, otros expertos consideran que en base a esa cooperación entre el cártel de Tijuana y La Familia Michoacana es como está llegando a California la metanfetamina, calificada por Stratford como la madre de todas las drogas, ya que ha desplazado en su consumo a la cocaína, heroína y marihuana.

Poco se sabía de la alianza entre el cártel de Tijuana con La Familia Michoacana, pero uno de los casos más remotos que se tienen registrados fue cuando en enero de 2011 se detuvo a Jesús Herrera García, alias “El Chapis”, de 35 años de edad, Ian René Zúñiga Ruiz “La Fresa”, de 36, y Juan Manuel Granados Trujillo “El Meño”, de 30.

Ellos supuestamente solían traficar de Michoacán a Tijuana la metanfetamina líquida disfrazada de aguardiente en envases de charanda.

Desde entonces empezó a trascender una sociedad entre ambos grupos criminales mediante el respectivo pago por derecho de piso.

Sobre la banda de “El Caluchas”, a quien recientemente le decomisaron esas 10 libras de metanfetamina que eran “de parte del Inge”, las autoridades han identificado a ocho personas: Rodolfo Raygoza Tiznado “El Popo”, de 33 años de edad, Herculano Medina Rosales “El Iglesias”, de 44, Joel Ahumada Pacheco “El Jeuz”, de 48, Candelario Elías Camacho “El Cande”, de 47, Jonás Carrillo Partida, de 36, Ricardo Bazúa Pérez, de 39, Juan Manuel Ruiz Jr., de 28, y Benjamín Ávalos Zárate, de 52.Otros catorce son identificados sólo como “El Charro”, “Zaabtuff” o “AAA”, “El Chilipiquín”, “El Abejas”, “El Músico” y “El Tigre”.