Normas por ‘teleprompter’

Necesitamos un presidente mejor que demuestre mayor apoyo a Israel

Durante mucho tiempo ha habido un electorado, en la izquierda, que desprecia a Israel por lo que considera que es un trato abusivo hacia los palestinos. Y parece que este elemento se hizo oír en la Convención Nacional Demócrata.

Durante negociaciones del comité de la plataforma a puertas cerradas, a fin de actualizar el texto de la plataforma del Partido Demócrata de 2008, el texto que indicaba que Jerusalén era la capital de Israel fue misteriosamente eliminado. También se borró el fragmento que reconocía a Hamás como una organización terrorista y que llamaba a Estados Unidos y sus aliados a “continuar aislando a Hamás hasta que este renuncie al terrorismo, reconozca el derecho de Israel a existir y respete acuerdos pasados”.

Y en una noticia que obtuvo mucha más atención, también se eliminó una referencia a “Dios” -en un llamado del Gobierno para permitir a los trabajadores estadounidenses que realizaran todo el “potencial con que Dios los ha dotado”.

El texto sobre Jerusalén y Dios fue rápidamente restaurado un día más tarde tras la protesta de los medios y el desconcierto de gente en ambos partidos.

Pero, vergonzosamente, la condena de Hamás quedó afuera. Entonces, ¿se considera ahora en el Partido Demócrata que condenar una organización terrorista que ha matado mujeres y niños es controversial? Es increíble.

No se ha revelado cómo sucedió todo esto ni quién fue el que retiró ese texto en cuestión.

Sin embargo, la campaña de Obama está hablando -en círculos. Según Politico, funcionarios de la campaña primero expresaron que el presidente Obama era consciente de los cambios de la plataforma y que después insistió en que no se había enterado de ellos, hasta que vio las noticias. The Associated Press ofreció otra versión al reportar que Obama no sabía nada sobre los cambios.

Lo que la campaña reconoció plenamente, y quiso que todos supieran, es que Obama intervino personalmente en restaurar el texto sobre Jerusalén y Dios.

Hasta eso fue confuso. Restaurar el texto en la plataforma requirió un voto de dos tercios de los delegados. Pero las voces de los delegados contra la restauración del texto fueron tan altas -si no más- como las voces de los delegados tratando de seguir la directiva de Obama.

El alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, que fue el presidente de la convención, perdió el control. Llamó a tres votaciones separadas para obtener el resultado que quería y aún así, no pudo llegar a eso. Finalmente, Villaraigosa declaró: “En opinión del Presidente, habiendo votado dos tercios en afirmativo … “

¿En opinión del Presidente? ¿Realmente?

Inoportunamente, alguien en la sala de la convención sacó una foto del teleprompter justo cuando Villaraigosa estaba declarando el resultado de la votación oral. Lo que se vio, claro como el día, fueron las mismas palabras que Villaraigosa expresó desde el podio.

Ocurrió una de dos cosas. Los líderes del Partido Demócrata sabían cómo iba a resultar la votación antes de llamarla, y por lo tanto se puso ese texto en el teleprompter para que Villaraigosa lo leyera diligentemente. O pusieron rápidamente ese texto en el teleprompter para ayudar a sacar al alcalde del pozo que se estaba cavando con una serie de votos orales que no estaban alcanzando el resultado que querían.

Como sea. Lo importante es que, si examinamos lo que está pasando en el Medio Oriente, este no es el momento para francachelas políticas ni una política exterior vía teleprompter.

En marzo, Obama expresó que su trayectoria en el cargo probaba “que cuando las papas queman, siempre apoyaré a Israel”.

Bueno, las papas queman. Y este presidente y miembros de su partido han dado la espalda repetidamente a uno de los mejores y más fuertes aliados de Estados Unidos.

Recientemente, el Gobierno de Obama dejó de lado conclusiones nuevas y conflictivas de un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica, que sugieren que el programa nuclear de Irán está acelerándose más velozmente de lo que ninguno hubiera imaginado. Según el informe, Irán ha incrementado la producción de combustible nuclear y ha instalado más de 2000 centrifugadoras dentro de un laboratorio subterráneo fortificado. En respuesta, el Gobierno rechazó llamadas del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu para establecer claras “líneas rojas” que Irán no puede cruzar sin arriesgar un conflicto militar.

Es una época peligrosa. Necesitamos un presidente mejor que demuestre mayor apoyo a Israel y una mano más firme para tratar con Irán. Esta tarea requiere alguien en cuya palabra se pueda confiar, que no se eche atrás y que declare inequívocamente la acción correcta.

La elección está clara: ‘Mr. Teleprompter’ para presidente.