Aprueban los primeros casos DACA

En el primer mes USCIS tramita ya más de 80,000 solicitudes

Fernando Fuentes Martínez es uno de los más de 82,000 jóvenes indocumentados que a pesar de tener sus dudas sobre el programa de Acción Diferida, (DACA) ya presentó su solicitud y ahora acaricia la idea de andar libre de miedo por las calles por primera vez en más de una década.

“Tengo manejando desde los 18 años por necesidad, porque tengo que trabajar”, dijo el joven, operador en una fábrica de partes para lámparas. “Desde entonces me han parado como 5 veces y he perdido miles de dólares por manejar sin licencia para recuperar mi vehículo”.

Fernando, quien ahora tiene 24 años, aspira a buscar un mejor trabajo que le permita también continuar su educación. “Quiero una carrera, aunque sea corta, una profesión”, dijo.

Fernando tuvo que acudir a una organización especializada en asistir legalmente a solicitantes de DACA con arrestos en su expediente.

“Este es un joven que tenía muchas ganas de solicitar pero tenía factores muy complicados, como un arresto juvenil”, dijo Caitlin Williams, directora ejecutiva del Proyecto Esperanza de Derechos de los Inmigrantes, que se especializa en casos más complicados de DACA.

“Entonces revisamos su caso y vimos que nunca le pusieron cargos y que las acusaciones eran falsas. Ahí le dimos el visto bueno para que presentara su caso”, agregó Williams.

Fernando tiene mucho que ganar con este trámite. Un permiso de trabajo, posible licencia de manejar y la posibilidad de seguir sus sueños para ayudar a sus familias, tener un mejor futuro o simplemente vivir en paz es la opción de decenas de miles de jóvenes indocumentados que han presentado sus solicitudes para DACA, Programa de Acción Diferida, manejado por la Oficina de Inmigración y ciudadanía USCIS.

Según cifras publicadas este viernes por la agencia, 82,361 solicitudes completas fueron aceptadas para evaluación, 63,717 ya recibieron su cita para huellas digitales, 1660 ya están listas para ser aprobadas y apenas 29 han sido aprobadas en todo el país.

Estas cifras corresponden al período entre el 15 de agosto y el 13 de septiembre. La cantidad es apenas una pequeña fracción de los estimados 950,000 que ya son elegibles y de un total de 1.7 millones que son potencialmente elegibles bajo ciertas condiciones, según cálculos de Pew Hispanic Center.

DACA es un programa renovable que suspende por dos años la deportación de jóvenes menores de 31 años, que han vivido en Estados Unidos continuamente desde junio del 2007 y que cumplen con otros requisitos, incluyendo tener diploma de secundaria o equivalente, estar estudiando o haber hecho servicio militar.

Los que sean aprobados recibirán un permiso de trabajo.

De acuerdo a entrevistas realizadas esta semana con jóvenes, abogados y organizaciones que los asisten, los primeros solicitantes son los más entusiasmados y menos temerosos, pero hay muchas preguntas que otros jóvenes están haciendo antes de dar el paso.

“La pregunta que más nos hacen es: ¿es seguro?”, dijo Sergio Infanzón, cofundador del Southeast Leadership Network, que organiza talleres en todo el sureste para ayudar a jóvenes a llenar las solicitudes.

Los potenciales solicitantes tienen una variedad de temores, explica Williams.

“Tienen miedo de alertar al gobierno de su presencia indocumentada y de que no se les apruebe y ser deportados. Tienen miedo de que Mitt Romney gane las elecciones y no continúe con el programa”, dijo Williams. “Temen también las consecuencias para otros familiares indocumentados, especialmente sus padres”.

Esa es una de las preocupaciones de Eduardo Vargas, de 19 años y residente de Monterey Park, quien el viernes asistió a un taller informativo organizado por la Oficina del Asambleísta Gil Cedillo, muy contento de haber solicitado DACA, a pesar de los resquemores.

“Entré con visa a los 8 años con mis padres y hermana”, cuenta el joven en un español accidentado –habla mejor inglés como muchos “dreamers”- Yo lo que quiero es poder manejar y trabajar para ayudar a mi padre, que trabaja de sol a sol y que la educación tiene el poder para darnos una vida mejor”, dijo Vargas.

El año pasado se graduó de secundaria en una escuela de Alhambra con un 3.6 de promedio (GPA) y entró a un colegio comunitario porque no pensó calificar para una universidad. “Tenía mala información, pero ahora mi objetivo es transferirme a una universidad y estudiar administración, una licenciatura y después una maestría”.

Vargas tiene temor de que al haber solicitado ambos, él y su hermana de 21 años, sus padres aún indocumentados queden a merced de las autoridades.

Las autoridades han dicho que no investigarán a los familiares de los solicitantes.

Muchos jóvenes aún no se han decidido a presentarse en parte por esos temores y en parte porque algunos son mayores y tienen más dificultades en probar su elegibilidad.

“Si estás en la escuela o te graduaste hace poco es fácil probar que has estado aquí durante los últimos 5 años o probar que estás aquí desde antes de los 16”, dijo Gabriel Jiménez, abogado con un bufete en Los Ángeles y otro en El Paso.

“Pero si eres mayor y no tienes esos documentos, has trabajado bajo la mesa y no tiene documentos en tu nombre, las cosas se hacen más difíciles”, dijo Jiménez.

Hay quienes simplemente no tienen otra opción, ya que DACA los salva de una deportación segura.

Daniela Rojas Rivera, una joven colombiana de 20 años que vino a los 14 con sus padres, fue enviada por el juez que ve el caso de asilo de su familia a solicitar DACA antes de negarles el caso.

“En la última cita ante el juez que ya nos iba a negar el caso de asilo, nos dijo que por él ya nos mandaba a nuestro país, pero que yo calificaba para este programa y que pidiera primero y luego volvieran ellos a corte”, dijo Rojas. “A pesar de todo estoy muy feliz, es una oportunidad”.

La abogada de Daniela, Meredith Brown, dijo que lo trágico de casos como el de la joven es que podrían terminar en separación familiar si los padres son deportados.

“Ya están en proceso de deportación, la pregunta es si van a poder mantenerse unidos o serán separados”, dijo Brown.