Menú vegetariano francés

La comida francesa tiene fama de ser exquisita al paladar, pero algo complicada de preparar.

Hace unos meses tuve el placer de viajar a Quebec, una de las ciudades principales de Canadá que se enorgullece no sólo hablar francés, sino también de seguir las tradiciones culinarias típicas francesas.

Al principio yo estaba un poco escéptica sobre este tipo de comida porque lo que he visto en las películas y en los libros de cocina es que cocinan carne de conejo o hígado de ganso, pero lo que encontré fue algo diferente.

Sí, es cierto que hay platillos muy exóticos que toman horas de preparación y que posiblemente sólo encontrará en algún restaurante cinco estrellas, pero también hay un menú muy saludable que no toma tanto tiempo.

Entre los platillos que saboreé están, por ejemplo, ensalada de garbanzo con menta; hamburguesas de berenjena; sopa de chile rojo; enrollados de repollo; croissant con tofu; y tortellini con salsa de alcachofas.

Aquí les presento una de mis recetas favoritas que conseguí durante el viaje y que les ayudará a comer vegetales de una forma diferente:

Ingredientes: dos cucharadas de aceite de oliva; cebolla picada al gusto; orégano picado; 12 hongos grandes, limpios y cortados por la mitad; 12 zanahorias pequeñas, lavadas y cortadas en rodajas o trocitos; una calabacita, lavada y cortada al gusto; entre 12 a 15 papas pequeñas, cortadas; dos nabos medianos, lavados y cortados; 12 coles de bruselas, cortadas por la mitad; dos calabazas amarillas medianas y cortadas en trozos; cinco tazas de caldo de vegetales; tres cucharadas de harina y tres de perejil picado; sal y/o pimienta al gusto; y una taza de vino blanco seco.

Preparación: caliente el aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio, agregue la cebolla y el orégano. Agregue los vegetales y sofría levemente. Añada el vino y baje el fuego. Cocine a fuego lento hasta que el líquido se reduzca y agregue el caldo de vegetales. Tápelo y déjelo cocinar sin revolver por unos 20 ó 25 minutos. Añada la harina, la sal, el perejil y la pimienta. Tápelo y deje cocinar por otros diez minutos. Sirva caliente con pan tostado o acompañado de arroz integral.

Recuerda lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates: “Que tu comida sea tu medicina”.