El precio de la virginidad

“Se busca virgen”. No, no es un anuncio de un caballero conservador buscando una dama para desposarse, es un proyecto de un cineasta australiano que ha logrado reclutar a una joven brasileña que asegura no haber tenido jamás una relación sexual y que ha puesto su virginidad a subasta para aparentemente recaudar fondos para obras de caridad en su Estado natal, Santa Catarina.

Hasta el viernes 28 de septiembre, las ofertas alcanzaba la no despreciable suma de $160,000 y se espera que supere ampliamente el millón de dólares hasta el día que termina la subasta el próximo 15 de octubre.

El encuentro íntimo se realizará en un avión en pleno vuelo y el ganador de la subasta deberá someterse a pruebas médicas que aseguren que no tiene ninguna enfermedad infecto contagiosa.

El tema de la virginidad es apasionante. Al fin y al cabo se trata de una delgada membrana que al romperse al contacto físico provoca un ligero sangrado que sella lo que socialmente se define como el paso de niña a mujer. Para algunas culturas y religiones es un asunto de moralidad, para otros es simplemente una manifestación de atraso cultural. El filósofo francés Voltaire decía “Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud”.

Son tantos los cuestionamientos sobre este tema: ¿Será mas valiosa una esposa que se casó virgen que aquella que ya no lo era?

¿Cuán virgen es una chica que jamás ha sido sexualmente penetrada, pero que ha practicado otros tipos de actividad sexual?

¿Es la virginidad un estado mental o físico? ¿Prefieren los caballeros actuales a las mujeres “puras” o a aquellas que pueden aportar su experiencia en la cama a la hora de la verdad?

Pero este caso en particular tiene elementos adicionales, ya que la niña va a entregar su virginidad a cambio de dinero lo que nos lleva a más inquietudes:

¿No es esto simplemente prostitución? ¿Se justifica esta subasta por el fin que aparentemente se persigue?

Yo no me atrevo a juzgar a Catarina, y a las muchas otras jóvenes que están optando por esta opción que se ha vuelto más popular de lo que muchos podemos imaginarnos. Para mí, en principio, esto no es más que una transacción comercial aparentemente legal, entre dos personas adultas con capacidad de elegir?

Le dejo a los lectores estas preguntas y espero sus opiniones al respecto.

Solo una duda más me asalta, Catarina va a recibir $20 mil por su participación en este proyecto y el 90% del dinero producto de la subasta. Ha declarado además que ella va a quedarse con una parte del dinero, y me pregunto, cuánto? Porque por ahí se podría deducir si las intenciones de la joven son tan nobles como asegura.

Es hora de actuar, regístrese y participe. No, no en la subasta, sino en el proceso electoral que se avecina.