Medicina al día: Estrés laboral

Contar con un empleo es una suerte, pero por mucho que la economía familiar se favorezca, si su desempeño le provoca demasiado estrés el perjudicado podría ser su corazón.

Una investigación realizada en el Departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College London, en Inglaterra, ha vuelto a poner énfasis en la relación entre el estrés y el infarto.

Los investigadores analizaron los registros de 13 estudios europeos realizados entre 1985 y 2006 y en los que participaron 197,473 hombres y mujeres sin enfermedad cardíaca previa.

Unos 30,124 participantes informaron tener estrés en su trabajo generado por una carga laboral excesiva y poca libertad para tomar decisiones sobre las tareas asignadas.

Pues bien, después de 7.5 años de seguimiento se produjeron 2,356 ataques al corazón entre los participantes.

Al analizar la vida laboral de las personas afectadas, se detectó que los participantes con más estrés en el trabajo tuvieron un riesgo 23% mayor de sufrirlo, independientemente de otros factores como la edad, el género, el estilo de vida y el nivel socioeconómico.

Considere esto y aplíquelo a su vida. Si se siente agobiado por el estrés del trabajo, busque formas de contrarrestarlo, como hacer ejercicio regularmente, meditar o disfrutar un pasatiempo relajante.

Pero si eso no suficiente y el estrés se vuelve insoportable, piénselo seriamente y busque un nuevo empleo para proteger su corazón y su salud.

Más de una década después de que tuviésemos disponibles los primeros medicamentos realmente exitosos para el tratamiento del SIDA, está surgiendo una nueva imagen del VIH.

Resulta que las personas con este virus están envejeciendo prematuramente.

Luego de varios años de sentirse saludables gracias a las medicinas, de repente, han bajado su ritmo poco a poco no por los efectos del SIDA sino por el envejecimiento, una a dos décadas antes comparado con sus compañeros que no están infectados.

Algunos están padeciendo condiciones asociadas a una edad avanzada, a pesar de que su sistema inmunológico está fuerte y el virus del VIH no se puede detectar en la sangre.