Los errores de Arnold

En el proceso de vendedor, Schwarzenegger alejó a su familia en vez de acercarlos

Arnold Schwarzenegger trató de enmendar sus errores extramatrimoniales durante una entrevista en el programa de 60 Minutes de la cadena CBS. También quiso hacernos reflexionar sobre los aciertos y desaciertos de su Gobierno, durante su liderazgo al frente de la gubernatura de California.

No logró ni lo uno ni lo otro. Por el contrario, puso más leña a una hoguera que empezaba a disiparse, a tornarse en carbón y a perderse en los chismes del amarillismo mediático.

Empero, con la introducción de su libro, Total Recall, la mecha empezó a lanzar más candela. Ahora tiene más bríos y más combustible. La gente tiene más interés en conocer los pormenores de su vida, sus éxitos y sus canalladas.

Después de todo, su meta en la entrevista con la conductora de 60 Minutes fue promover su libro.

Su intención no era recibir la bendición de su familia o deslumbrarnos con ideas políticas “deslumbrantes” (valga la redundancia) que, cuando estuvo al frente del Gobierno de Sacramento, no tuvo idea sw cómo utilizarlos.

En el proceso de vendedor, Schwarzenegger alejó a su familia en vez de acercarlos. Al electorado californiano le dio más razón para lamentarse del terrible error de haberlo elegido dos veces a la gubernatura del estado.

Por otra parte, a Mildred Baena, empleada doméstica, compañera sexual y madre de uno de sus hijos, nuevamente la volvió a ultrajar moralmente.

La pobre Baena no dice nada debido a que pareciera que sigue sintiendo el furor del terminator dentro su pecho y sabe que su ex amante es el padre de su hijo y benefactor de sus gastos.

El libro de Schwarzenegger seguramente no narra lo que realmente sucedió dentro de la alcoba de su empleada doméstica. Lo que aparentemente -de acuerdo al actor famoso- fue una relación sexual de consentimiento mutuo entre él y su amante, también podría interpretarse como un acoso sexual. Schwarzenegger fue jefe directo de Baena. Reconózcase o no, él abusó de su jerarquía laboral.

El caso de Baena y Schwarzenegger no es único. En sociedades cerradas y rígidas, el abuso sexual de empleadas domésticas es un mal endémico. Muchas jovencitas que, por necesidades económicas se prestan a este tipo de trabajo, en vez de lograr un bienestar económico, quedan mancilladas para siempre. De esas relaciones a menudo nacen niños. Muchos de ellos no son reconocidos y son las verdaderas víctimas del abuso.

El ultraje de Schwarzenegger durante la entrevista de 60 Minutes se desbordó también hacia su propio hijo.A pesar de que reconoce al hijo de Baena como suyo, a éste no lo trata como a los otros que tuvo con Maria Shriver.

Si el libro trata de reconciliar a los suyos y al electorado californiano, su meta se entrelaza con la nada. Schwarzenegger es un gran actor y empresario, pero le sigue faltando tacto en la política y mucha madurez paternal.