Prófugo escondido en México acaba en prisión

El mexicoamericano Luis Alberto Muñoz, que se fugó y vivió 22 años en México, fue sentenciado a 8 años de cárcel
Prófugo escondido en México acaba en prisión
Muñoz, que vivió en Chihuahua (México) durante los años en que estuvo fugitivo, admitió ante el juez la responsabilidad de sus actos y pidió clemencia.
Foto: Archivo

Chicago – Un juez federal impuso hoy una pena de ocho años de prisión al mexicoamericano Luis Alberto Muñoz, quien escapó de Estados Unidos y se mantuvo prófugo durante 22 años en México después de ser declarado culpable de narcotráfico en Chicago.

El juez Charles P. Kocoras, del Distrito Norte de Illinois, dijo hoy en la audiencia de sentencia que tomaba como atenuantes el hecho de que Muñoz se entregó voluntariamente el 21 de mayo pasado en El Paso (Texas), y que además sirvió en la Fuerza Aérea.

Muñoz, de 57 años, recibirá tratamiento contra el alcoholismo en prisión y después de ser liberado deberá cumplir tres años más de libertad vigilada.

La sentencia incluye además la restitución de $20,100 al Gobierno.

La Fiscalía había pedido una sentencia mínima de 10 años por una condena recibida por Muñoz en 1990 por cuatro cargos de distribución de cocaína en Chicago, y la violación de la libertad bajo palabra que gozó durante el proceso.

Muñoz, que vivió en Chihuahua (México) durante los años en que estuvo fugitivo, admitió ante el juez la responsabilidad de sus actos y pidió clemencia.

“Aunque abandoné a mi esposa y tres hijos, en estos años pasados traté de ser un buen hijo con mi padre que me necesitaba en México y le cuidé hasta su fallecimiento”, señaló.

El juez Kocoras dijo antes de la sentencia que recibió cartas de familiares de Muñoz que pedían clemencia porque el acusado sufría de alcoholismo y en los últimos años vivió en refugios y centros de rehabilitación.

“Pero nadie menciona los crímenes que cometió, o que abusó de la confianza de la libertad bajo palabra y se escapó del país”, señaló el juez, que agregó que las drogas son “una plaga que destruye vidas y comunidades, uno de los crímenes más graves que existen y que no podemos ignorar”.

Oriundo de El Paso, Muñoz se había establecido en Chicago a comienzos de la década de 1980 cuando creó una empresa de construcción después de dejar la Fuerza Aérea.

En su defensa, el mexicoamericano argumentó que se involucró con el tráfico de drogas cuando tuvo problemas en su negocio, pero fue detenido después de vender narcóticos a un agente encubierto.