LAPD no entregará a todos a ICE

Con esta decisión altera el acuerdo con el S-Comm

Luego de que el gobernador de California, Jerry Brown, vetara la iniciativa de ley Trust Act, ayer el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), Charlie Beck, anunció que cambiará el protocolo de colaboración con la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para no enviar a un proceso de deportación a quienes cometieron delitos menores.

“No cumpliremos la solicitud de retención de ICE sin verificar antes que se trata de un delito serio”, expuso el jefe Beck en conferencia de prensa.

Para que un detenido del LAPD sea entregado a inmigración, explicó el jefe Beck, deberá haber cometido un delito grave, tener antecedentes penales o estar involucrado con pandillas.

El nuevo protocolo de colaboración con ICE podría entrar en vigor el 1 de enero de 2013, una vez que sea aprobado por la Comisión de Policía y el Concejo de la Ciudad.

“Confío y creo que la Comisión de Policía y el Concejo de la Ciudad apoyarán esta propuesta”, mencionó.

Actualmente la información biométrica de una persona que es arrestada por el LAPD es procesada a través del sistema informático del condado que participa en el programa Comunidades Seguras o S-Comm.

De esa forma las autoridades de inmigración reciben los datos del detenido y en caso de que tenga cuentas pendientes con ICE se solicita una retención por 48 horas para procesarlo y someterlo a deportación.

Con este cambio que propone el jefe Beck, el LAPD no hará caso a las retenciones que pida ICE si la persona fue detenida por un delito menor, si no tiene antecedentes penales y si no es miembro de alguna pandilla.

Beck indicó que está en proceso la realización de una lista de los delitos que no requieren una retención de ICE y entre ellos están el manejar sin licencia, el vender en las calles y beber en la vía pública.

No obstante, recalcó, conducir en estado de ebriedad es delito grave que amerita enviarlo a las autoridades de ICE.

La iniciativa de ley Trust Act que vetó el gobernador Brown pretendía hacer algo similar que este nuevo protocolo del LAPD, pero con más alcance para eliminar el programa S-Comm.

“No quiero que digan que el LAPD está haciendo su propio Trust Act”, aclaró Beck. “La intención es contar con la cooperación y confianza del público”.

La decisión, indicó el jefe policiaco, se tomó luego de consultar al abogado de la ciudad, Carmen Trutanich, y de numerosas reuniones con su personal de comando, además de un estudio que realizaron sobre las detenciones anuales.

Ese estudio destaca que de aproximadamente 100 mil arrestos que se hacen al año, ICE pide la retención de 3,400, pero la mitad eran personas que había cometido delitos menores.

Beck aseguró que este protocolo no se contrapone a los objetivos del programa S-Comm, que establece la deportación de quienes representan una amenaza a la seguridad pública, y sí cumple con la Orden Especial 40 establecida por el LAPD desde 1979 para no intervenir en labores de inmigración.

Hasta ayer ICE no se había pronunciado al respecto del cambio de protocolo del LAPD, que es la segunda corporación policíaca más grande del país.

La medida tomada por Beck es considerada una de las más significativas para definir la postura del LAPD respecto a inmigración.

Por ello organizaciones como la Red Nacional de Jornaleros (NDLON) y el California Immigration Policy Center (CIPC) indicaron que se trata de un paso adelante para detener el programa S-Comm y trabajar en una nueva legislación.

“Estamos contentos de saber que la puerta está abierta para el diálogo con las autoridades municipales sobre esta propuesta de limitar las detenciones injustas con fines de deportación”, apuntó Reshma Shamasunder, directora de CIPC.

“Lo que pase en Los Ángeles será la política nacional, por eso nuestro compromiso es que gente humilde no vaya a terminar en el proceso de deportación”, mencionó Pablo Alvarado, coordinador de NDLON.