le cayó como anillo al dedo

WASHINGTON, D.C.- Mitt Romney aún celebraba su ampliamente elogiado desempeño en el debate cuando la campaña dio un giro en dirección distinta.

El desempleo cayó el mes pasado a su nivel más bajo desde 2009, y súbitamente fue el turno del presidente Barack Obama para sonreír.

Ambos contendientes hicieron campaña durante el día de ayer en los estados más disputados. Los dos empezaron en Virginia antes de que el presidente se dirigiera a Ohio y Romney a Florida.

Esos tres estados, junto con Colorado, Nevada, Nueva Hampshire, Wisconsin, Iowa y Carolina del Norte, constituyen las nueve entidades más disputadas donde la contienda probablemente se decida. Entre ellos suman 110 de los 270 votos electorales necesarios para ganar la Casa Blanca.

Sondeos recientes muestran a Obama con ventaja en la mayoría de dichos estados si no es que todos, aunque el impacto del debate de la noche del miércoles y la caída del desempleo bien podrían provocar un cambio en parte de la opinión pública.

Ambas campañas continuaron con una guerra publicitaria en televisión con un precio que se aproxima a los 750 millones de dólares si se incluyen los gastos de grupos externos.

Romney lanzó tres nuevos comerciales durante el día, uno enfocado en los votantes en Nevada, un segundo dirigido a Ohio y un tercero que dice que Obama asegura que “él está generando empleos, aunque está en realidad generando deuda y haciendo gastos innecesarios.

“No sólo está desperdiciando el dinero. Lo está pidiendo prestado y luego lo desperdicia”, dice el narrador.

La campaña no dijo cuándo saldría al aire.

El informe del empleo fue el punto más llamativo del día y Obama reprendió a los republicanos por su reacción.

“Las noticias de hoy, ciertamente, no son un excusa para menospreciar (lo logrado en) la economía con el fin de apuntarse algunos puntos políticos”, afirmó el mandatario.

Romney y la mayoría de los legisladores republicanos hicieron énfasis en otras partes del informe en lugar de la caída en la tasa de desempleo.