Un toque de antaño

Decorar los espacios del hogar con muebles del estilo vintage evoca a los años 60 o 70
Un toque de antaño
La piel avejentada con textura capitonada le otorga carácter a las piezas vintage.
Foto: Agencia Reforma

MÉXICO, D.F.— Viajar al pasado y crear ambientes nostálgicos que evoquen los años 60 o 70 es posible al decorar los espacios con muebles vintage.

El estilo antiguo de estas piezas y su pátina desgastada proyectan escenarios con sabor de antaño.

“Después de rentar unos departamentos en Berlín, Alemania, y descubrir el mobiliario que existe en esa región, mi socia Lucía Corredor y yo empezamos a coleccionarlo y, posteriormente, decidimos importarlo a la Ciudad de México.

“Los modelos que presentamos poseen un trazo sorpresivo, ya que contamos con escritorios que tienen dos vistas y mesas con mecanismos especiales que permiten modificar su extensión”, explicó la diseñadora Cecilia Tena, representante del showroom Década.

Entre las propuestas más emblemáticas de la firma se encuentran el librero “String”, elaborado en madera y fierro con distintos compartimentos que se despliegan a diferentes alturas; la silla “Otto”, con brazos curvos y sobrio colorido, y la lámpara colgante “Poulsen”, con estructura desarmable de metal. Asimismo, destacan credenzas o armarios con amplios estantes de guardado, sofás acolchados con textura capitonada y sillones de tres plazas con botones resaltados.

Debido a que algunos enseres llegan en mal estado, Cecilia Tena los retapiza con telas de terciopelo o pana en tonos azul, arena o blanco. En cambio, a los que tienen recubrimientos desgastados de piel prefiere dejarlos intactos para así conservar su look avejentado.

Jarras de cristal cortado para servir bebidas como whiskey u oporto, candelabros dorados y floreros de cerámica son algunos de los accesorios que complementan la colección.

“Las tendencias decorativas siguen un círculo más que una línea recta; por ello, el estilo vintage está de regreso. Evitamos limar los enseres y dejarlos relucientes, pues perderían su valor original.

“Este tipo de mobiliario posee una historia y le agrega una personalidad única a las superficies. No son diseños que se producen en serie, por lo que son irrepetibles”, concluyó Tena.

Los muebles se embodegan en un contenedor que viaja de Alemania a México.

El mobiliario que ofrece el almacén de México es original y no tiene réplicas.

Puertas con herrajes especiales que facilitan la apertura, delicadas manijas y numerosos compartimentos distinguen el diseño de los escritorios.

Los estampados de pata de gallo, que exhiben pequeñas figuras abstractas de cuatro puntas, enriquecen la estética visual.

En el showroom también hay sillas de los diseñadores daneses Louis Poulsen y Erik Buch, así como de la marca Knoll.