Área de Mullholand en riesgo de arder

Las autoridades quieren evitar que los incendios y el caos se repitan
Área de Mullholand en riesgo de arder
Fernando Gómez, jefe de guardabosques de la Autoridad de Recreación y Conservación de las Montañas, apunta a una colina.
Foto: Isaías Alvarado / La Opinión

La pasada ola de calor, la falta de lluvia y el no registrar fuegos en más de 50 años han convertido al corredor Mulholland Scenic Overlook en una de las áreas con mayor riesgo de arder en esta ciudad.

“Aquí los incendios pueden iniciar en cualquier momento por las líneas de electricidad, la gente que los provoca o los fumadores”, precisó Andy Fox, jefe de la División Norte del Cuerpo de Bomberos de Los Ángeles (LAFD), agencia que ya recorre la zona como preparación para la temporada de incendios.

La idea es evitar que los vientos de Santa Ana -las corrientes de aire seco que soplan del norte afectando la región durante el otoño e invierno- hagan de las suyas en noviembre, el período más crítico.

“El riesgo es alto porque no ha habido mucha lluvia y la vegetación está seca”, indicó Fernando Gómez, jefe de guardabosques de la Autoridad de Recreación y Conservación de las Montañas.

El corredor Mulholland, ubicado en la cima de las Montañas de Santa Mónica, del vecindario, es hogar de una población mayormente blanca y de altos ingresos, pero sus más de seis parques y 15 miradores atraen a muchos latinos que buscan el contacto directo con la naturaleza.

Cuando la neblina y la contaminación lo permiten, desde ahí es posible apreciar parte del Valle de San Fernando, en el norte, y los rascacielos del centro de Los Ángeles, en el sur.

“A mucha gente le gusta venir y encender fogatas, pero estamos en un momento crítico donde cualquier incendio puede ser catastrófico”, advirtió Gómez.

Por eso ayer se anunció la instalación de carteles a lo largo del corredor que piden reportar actividades sospechosas al (310) 456-7049 del Servicio de Guardabosques.

Las autoridades quieren prevenir que las llamas vuelvan a poner en peligro a los residentes, como ocurrió en 1961, cuando un incendio que inició en la ladera norte de dichas montañas quemó más de 400 propiedades en el adinerado vecindario de Bel-Air.

No hubo pérdidas humanas; sin embargo se le considera la peor conflagración del Sur de California. “Actualmente tenemos más casas [en esa región]”, alertó Fox, del LAFD.

Sólo en las últimas semanas, los guardabosques han colaborado para sofocar dos fuegos. Uno de éstos, el llamado Getty Fire, consumió 95 acres en el corredor Sepúlveda.

“Si hay un incendio en Fryman Canyon [Park], un espacio abierto de 400 acres [en la misma zona], sería devastador”, señaló Paul Edelman, subdirector de la agencia estatal para la Conservación de las Montañas de Santa Mónica.

El concejal Tom LaBonge, representante de esa zona en el Cabildo, recalcó que los fumadores también ponen en peligro a otra reserva forestal muy visitada, el parque Griffith. “Somos privilegiados por los espacios abiertos, pero debemos protegerlos”, expresó.