Buscan alianza México-California

Senadores apuestan a lazos de sangre entre ambas regiones
Buscan alianza México-California

MÉXICO, D.F.— Senadores de California se encuentran en este país para impulsar proyectos económicos, sociales y políticos que mejoren las condiciones de vida tanto en México como en su estado.

“No hemos dado la (suficiente) importancia a la relación que México y California deben tener y a la oportunidad de ser pueblos hermanos”, dijo ayer en entrevista con La Opinión el senador Lou Correa, uno de los siete legisladores de la misión que viajó el lunes para entrevistarse con políticos, empresarios, académicos y demás interesados.

California —considerado como la octava economía mundial— exportó a México en el añó 2007 alrededor de 136 billones de dólares, más de lo enviado a China y Japón juntos. “Es nuestro principal socio, donde debemos poner los ojos”, subrayó.

Entre las prioridades de los legisladores se encuentra la apertura de una oficina comercial de California que tendrá como sede la Casa California, lugar que cuenta con amplios jardines y que se localiza en el barrio de Chimalistac, al sur de la Ciudad de México, y que opera como un espacio de intercambio académico e intelectual.

Un segundo paso a corto plazo es el impulso de intercambios estudiantiles para elevar la calidad de la educación, el idioma y el conocimiento.

Cada año viajan a a diversas universidades de Estados Unidos alrededor de 10 mil estudiantes mexicanoss, solo el 12% a California. “El primer paso para quitar las restricciones es la voluntad política”, dijo Lou, de origen zacatecano. “La idea es que haya estudiantes de California aquí y estudiantes de México allá para que aprendan cómo trabajar, negociar y comerciar en México, y al revés”.

En resumen —explicó— se trata de aprovechar el empoderamiento de los latinos en California “para extender la riqueza hasta su país de origen”.

El presidente de la bancada demócrata en la legislatura de California, Kevin de León, pretende frenar la separación de familias: unos cinco mil hijos de indocumentados que perdieron a sus padres deportados por no tener documentos.